Universidad

La ULPGC blinda su wifi y

evita los ciberataques a su red

07/12/2018

La red de la universidad, a la que ahora solo se puede acceder con contraseña, no ha sufrido en las últimas semanas las caídas del servicio que producían ‘hackers’ rusos, chinos y brasileños.

Luisa del Rosario Las Palmas de Gran Canaria

Hasta hace un mes la wifi de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) era de acceso libre. Cualquiera podía engancharse a la red, navegar y bajar información. Pero los ciberataques que estaba recibiendo «colapsaban la conexión» y la web e intranet, el campus virtual y los correos electrónicos de la ULPGC no funcionaban. En las últimas dos semanas, sin embargo, la red universitaria no ha recibido ningún ataque, y esta ausencia se explica porque la wifi está blindada. Ahora solo se puede acceder con contraseña.

«Es una medida que llama la atención», explica José Pablo Suárez Rivero, vicerrector de Investigación, Innovación y Transferencia, «pero hemos puesto una serie de limitaciones de acceso a la wifi en los campos universitarios. Hasta ahora cualquier persona se podía conectar a la red de la ULPGC y bajar lo que quería. Ahora solo la comunidad universitaria es la que se puede conectar. Estamos en un entorno universitario y queremos que sean nuestros estudiantes los usuarios».

La nueva forma de acceso no solo ha mejorado la conexión, que ahora, al contar con menos usuarios, va más rápido, sino que está siendo efectiva para evitar los ciberataques que, especialmente, venía sufriendo desde el pasado mes de septiembre la red de la ULPGC desde Rusia, China y Brasil especialmente.

«Los sistemas abiertos de internet están expuestos a que hackers de diferentes países empiecen a dirigir peticiones a nuestros servidores muy insistentes. Son ataques muy simples, que no hacen daño a la universidad, pero toda la red comienza a ralentizarse» y paralizar servicios, explicó el vicerrector de Investigación.

Los ataques DDoS de denegación de servicios hacen que el consumo del ancho de banda de la red contra la que se dirigen se dispare sobrecargándola. «En los últimos 15 días no hemos tenido ninguno», aseguró José Pablo Suárez.

43.000 DISPOSITIVOS. De hecho, explicó el vicerrector de Investigación, se conectaban a la red de la ULPGC más de 49.500 dispositivos al mes y se consumían 49 terabyte. En el último mes, señaló Suárez, se conectaron 43.000 dispositivos, esto es, 6.500 menos que la media mensual con la wifi abierta, y se consumieron 37 terabytes, 12 menos de lo habitual en 30 días. «Se ha aligerado el tráfico quitando las conexiones que no eran universitarias. Nuestra impresión es buena, estamos contentos con este nuevo sistema», señaló el vicerrector de Investigación, quien cree que las administraciones públicas debe cerrar sus wifis. «Nos tenemos que acostumbrar a codificar el tráfico», afirmó. «En la universidad estamos consultando notas, o haciendo transacciones importantes como los pagos de nominas, matrículas,... Si controlamos el tráfico todo es más rápido y sin colapsos», añadió.