La ULL celebra el primer claustro sobre acoso sexista en España

12/05/2018

El grupo claustral de estudiantes AMEC ha promovido que toda la comunidad educativa de la Universidad de La Laguna debata en pleno una problemática que, a su juicio, se intenta soslayar. El centro ha gestionado una decena de denuncias por acoso. Solo una ha acabado en los tribunales

El próximo martes, la Universidad de La Laguna (ULL) celebrará el primer claustro monográfico sobre acoso sexual y sexista en el ámbito universitario español. La Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario (AMEC) han sido la promotora de la propuesta de llevar este asunto al máximo órgano de representación universitario, después de recabar y obtener el apoyo de todos los grupos claustrales salvo uno de estudiantes con cuatro miembros (Atura, próximo a las juventudes del Partido Popular). El rector de la ULL, Antonio Martinón, entiende este claustro como un «acto de transparencia» de la institución frente a los casos de acoso sexual.

AMEC lleva años denunciando de manera sistemática en el claustro, donde es el grupo mayoritario de estudiantes, con 27 representantes, y en el consejo de gobierno, en el que sienta a cuatro miembros, los cada vez más frecuentes casos de acoso sexual y sexista sin, a su juicio, «obtener respuesta adecuada». La última vez sus denuncias no fueron a los órganos de la ULL, sino directamente a la redes sociales y de ahí a la opinión pública. Fue el 8 de marzo, coincidiendo con las movilizaciones del Día de la Mujer, y con que un numeroso grupo de estudiantes, entre los que se encontraban representantes de AMEC, llevaron a cabo un escrache a un profesor que supuestamente estaba acosando a una alumna. El vídeo colgado en redes sociales voló como la pólvora y detonó un asunto que, según denunció Holi Díaz, miembro de AMEC, «está arraigado en las estructuras de poder» en la Universidad de La Laguna.

La repercusión mediática de aquella acción y de otras iniciativas que emprendieron en los días posteriores los animó, reconoce Gabriel Morales, portavoz de AMEC, a proponer al resto de grupos claustrales la celebración de un claustro monográfico sobre acosos sexual y sexista. «Unos firmaron sin pensarlo y otros se mostraron más reticentes, aunque al final también firmaron», recuerda.

El próximo martes, día 15, se debatirá no solo sobre los casos de acoso que se han denunciado y otros que no han llegado hasta ahí, sino también sobre si el Protocolo para la detección, prevención y actuación en los supuestos de acoso sexual y sexista del que se dotó la ULL en 2014 -de los primeros de España- «es suficiente para que la universidad sea un espacio libre de acoso» o si, por contra, «ya necesita actualizarse», dice Morales. Otros grupos claustrales están, además, intentando que de ese claustro salga una propuesta de resolución unánime que AMEC apoyará, pero con la idea, advierte su portavoz, de que sea «un compromiso, además de unánime, vinculante para la universidad», que lleve a «actualizar los mecanismos de prevención y ataque al acoso».

Gabriel Morales cree que la ULL puede ser pionera y dar ejemplo al resto de universidades no solo por celebrar este pleno monográfico sino por combatir el acoso sexual y sexista dentro de la institución académica. «Este claustro -dice- es empoderador para masa de estudiantes, para que se vea protegida si tiene que denunciar». También el rector está convencido de que el claustro «marcará un antes y un después en la lucha por la erradicación del acoso en la universidad»

La mayoría de universidades españolas ha instalado protocolos o gabinetes contra el acoso sexual para que las víctimas puedan acudir y denunciar esta actuación.

Desde que se aprobó el de la ULL se han recibido 10 denuncias y una de ellas, el de una alumna hacia un profesor, está siendo investigado en los tribunales de justicia.