La ‘ley Celaá’ quita peso a la Religión y la concertada

04/03/2020

El proyecto que irá al Congreso defiende la educación pública como eje vertebrador del sistema. «No se puede segregar a ningún niño por razones socieconómicas u otras causas», dice la ministra.

El Gobierno aprobó este martes para enviarlo al Congreso el proyecto de ley educativa que lidera la ministra de Educación, Isabel Celaá, con el que se derogará la Lomce y se quitará peso a la Religión a la vez que se eliminará la «demanda social» para poder abrir plazas en los centros concertados. La portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, y la ministra de Igualdad, Irene Montero, acompañaron a Celaá en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros para respaldar una norma con la que, subrayó, no habrá «segregación» del alumnado ni en el acceso ni a la salida del sistema educativo. Celaá, que defiende la educación pública como eje vertebrador del sistema, enfatizó: «no se puede segregar a ningún niño por razones socieconómicas u otras causas».

El texto de la Ley Orgánica de Modificación de la LOE (Lomloe) –conocido también como ley Celaá– se aprobó por segunda vez ya que la anterior, el 15 de febrero de 2019, no pudo pasar al Parlamento para su debate tras convocarse elecciones anticipadas. Y aunque ahora hay un Gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos, el proyecto mantiene los mismos puntos ahora que el pasado año, algunos de ellos criticados por la oposición y asociaciones y sindicatos de la concertada y de escuelas católicas.

Celaá explicó que la asignatura de Religión será de oferta obligatoria para los centros y voluntaria para el alumnado pero no tendrá asignatura alternativa como ocurre ahora. Sobre la concertada, la reforma educativa elimina el término de «demanda social» que fija la Lomce para abrir plazas en estos centros a la vez que establece «preferentemente» se concertará a los centros que no separan por sexo a los estudiantes.

Y sobre el castellano ha señalado que la Lomloe respeta la Constitución y las sentencias del Tribunal Constitucional respecto al castellano y se fija que al final de la enseñanza obligatoria todos los alumnos de este país tendrán conocimiento y capacidad de uso del castellano, lengua oficial del Estado y de la lengua cooficial de su respectiva comunidad conforme al estatuto vigente.

El proyecto de ley es «la primera pieza y piedra angular de una profunda transformación del sistema educativo, ambiciosa, exigente, de largo alcance, responsable con nuestros menores y su futuro», sostuvo Celaá, que dijo que se hará hincapié en la etapa de 0-3 años.

Otros puntos de la reforma educativa es la obligación de estudiar Valores éticos y Cívicos en un curso de primaria y otro de secundaria, la posibilidad de aprobar el Bachillerato por compensación en caso de superar todas las materias salvo una o limitar la repetición de curso, que pasa a ser un recurso excepcional.

Habrá evaluaciones de diagnóstico en primaria y secundaria pero se eliminan las «reválidas» que marcaba la Lomce aunque no se han puesto en funcionamiento.

Desde la oposición se han sucedido las críticas a la Lomloe y si ayer lunes el PP pedía su retirada, este martes Ciudadanos presentó en el Congreso una proposición no de ley para la paralización de la tramitación de este norma para «la defensa del derecho a la libertad de elección de las familias en el ámbito de la educación».

Los principales cambios de cada etapa

EDUCACIÓN INFANTIL

El primer ciclo de 0 a 3 años tendrá carácter educativo con requisitos mínimos y una propuesta pedagógica. Esta etapa está orientada a compensar los efectos de las desigualdades de origen cultural, social y económico en el aprendizaje infantil. Impulso a la detección precoz y atención temprana de dificultades.

EDUCACIÓN PRIMARIA

Se recupera la organización de esta etapa en tres ciclos (dos cursos cada uno). Habrá una asignatura de Educación en Valores éticos y cívicos en el tercer ciclo. Religión será de oferta obligatoria pero voluntaria y sin asignatura espejo. Los centros tendrán autonomía para flexibilizar las áreas, metodologías, espacios y tiempos. Se refuerza la inclusión educativa, atención personalizada y prevención de las dificultades de aprendizaje. Habrá medidas preventivas y limitadoras para reducir la repetición de curso. Se dará informes a la familia: en cada ciclo y al finalizar etapa.

EDUCACIÓN SECUNDARIA (ESO)

La asignatura de Religión será de oferta obligatoria pero voluntaria y sin asignatura espejo. Se eliminan los itinerarios, la jerarquía entre materias y las reválidas. Habrá autonomía de los centros para agrupar materias por ámbitos interdisciplinares. Se deberá impartir la asignatura de Educación en Valores cívicos y éticos. Se limita la repetición, que pasa a ser un recurso excepcional. Se refuerza el acompañamiento para una transición exitosa entre primaria y la ESO. Refuerzo de la orientación con carácter de género.

BACHILLERATO

Las administraciones educativas regularán las condiciones para un bachillerato progresivo en tres cursos. Excepcionalmente se puede obtener el título de Bachillerato por compensación en caso de superar todas las materias salvo una. Se eliminan las reválidas y se recupera la anterior Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) o selectividad. Se garantizará una oferta de materias mínima y común en los centros. Refuerzo de la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres.

FORMACIÓN PROFESIONAL (FP)

Mayor flexibilidad en el acceso a la FP: se eliminan requisitos de edad y se permite el acceso desde enseñanzas de régimen especial. Facilitar cursar FP de forma compatible con la actividad laboral. Programas de «segunda oportunidad» para quienes abandonen la ESO sin título. Refuerzo de la orientación profesional introduciendo la perspectiva de género. Impulso a la acreditación de la experiencia laboral y a pruebas de acceso con formato más flexible.