Participantes en la presenteción de la Alianza por la Formación Profesional. / E. P.

Gobierno, empresarios y sindicatos escenifican su apuesta por la FP

Forjan una alianza para multiplicar los alumnos, la formación dual, la conexión entre títulos y empleo, y para prestigiar socialmente estos estudios

Alfonso Torices
ALFONSO TORICES Madrid

El Ministerio de Educación, los empresarios, los sindicatos y múltiples organizaciones profesionales están convencidos de que la Formación Profesional, tan denostada en tiempos pasados, es el futuro de España, tanto en su versión de educación reglada para los jóvenes como en su vertiente de recualificación permanente de los trabajadores, para adaptarse a unos empleos cada vez más cambiantes.

Su apuesta y confianza en este sistema es tan firme que hoy crearon la 'Alianza por la Formación Profesional', un compromiso estable de cooperación para llevar a buen puerto el plan de modernización de la FP que quiere implantar el Ejecutivo de aquí a 2023, que contará con 2.000 millones de nueva inversión, buena parte procedentes de la UE. Las 65 organizaciones, instituciones y grandes empresas que se han adherido ya a esta alianza están convencidas en que esta formación será «la palanca para la vuelta al crecimiento de España» y la clave para que logre un cambio de modelo productivo, sostenible, competitivo, diverso y con mayor tasa de productividad.

Los aliados, entre los que están CEOE, Cepyme, UGT o CCOO, pero también ATA, Anfac, Renfe, Vodafone, BBVA, Naturgy o la confederación de empresas de fontanería, gas, calefacción, climatización, protección de incendios, electricidad y afines, se marcan como objetivos que se visualice el potencial de estos estudios entre las familias, que despegue la formación dual -también en el más complejo mundo de las pymes-, que se difundan y extiendan las experiencias más innovadoras y las buenas prácticas, y que los perfiles de formación coincidan al máximo con los que demanda el mercado.

La apuesta total por la FP se basa en varios datos objetivos. El primero es que la UE ha calculado que en España, en 2025, la mitad de los empleos serán para técnicos con cualificación intermedia -cuando ahora solo hay para cubrir un 25%-, porque los estudiantes en España son la mitad que en la OCDE y casi la tercera parte que en Europa, porque es la mejor solución contra el alto abandono temprano de estudios -que en España duplica el europeo-, y porque el grado de empleabilidad de estos estudios es tan alto que mejora al de los propios universitarios. Solo el 7,5% de los técnicos medios y el 6,9% de los superiores están en paro, una tasa de menos de la mitad que la general española (16%).

«Esta es una alianza de corresponsabilidad de país, para lograr el objetivo común de mejor formación y mejores empleos. Porque no hay formación de calidad sin empresa, pero tampoco hay empresa de calidad sin trabajadores bien formados. Y un país sin una FP de calidad es un país sin futuro», resumió Isabel Celaá en la clausura del acto.

200.000 nuevas plazas

El plan de modernización de la FP, que comenzó a aplicarse ya este curso y que se completará con una ley propia próximamente, tiene previsto crear 200.000 nuevas plazas (de las que ya se han ofertado 60.000), flexibilizar los procedimientos de acreditación de competencias de los trabajadores -buenos profesionales, pero sin título, la mitad de los empleados- para reconocer las habilidades a tres millones de españoles, y readaptar los estudios existentes y crear nuevos títulos, sobre todo de sectores emergentes.

La estrategia también incluye la extensión de la FP dual, una nueva oferta de formación por módulos para que se puedan compatibilizar estudios con trabajo -como por ejemplo los 125.000 empleados que van a recibir cursos de digitalización-, la integración de la formación permanente y para el empleo con la reglada, y la oferta de al menos un 10% de las plazas anuales con docencia bilingüe, para internacionalizar a los técnicos españoles.