El Consejo Escolar propone un tercer trimestre de repaso y que sirva para aprobar el curso

01/04/2020

El Consejo Escolar del Estado, el máximo órgano asesor en materia de Educación, propondrá al Ministerio y a las comunidades autónomas que si los estudiantes no pueden volver a los colegios e institutos antes del comienzo de mayo, debido al confinamiento provocado por el coronavirus, el último tramo del curso debe dedicarse solo al repaso de los contenidos fundamentales ya impartidos y para que la superación de las evaluaciones de este tercer trimestre sirvan para aprobar todo el curso y, en su caso, para titularse.

Estas son dos de las peticiones que contiene el borrador elaborado por el órgano que engloba a todos los representantes de la comunidad escolar española -profesores, padres, alumnos y expertos- y que, una vez enmendado y aprobado, entregarán la próxima semana a las autoridades educativas del país. El documento definitivo, que puede incluir cambios sobre el actual borrador, será la propuesta del consejo al ministerio ya las comunidades, la fórmula que considera más adecuada para finalizar el curso en todos los niveles no universitarios, sea posible la reincorporación tardía de los alumnos a las clases presenciales -suspendidas el pasado 12 de marzo- o haya que continuar hasta el final con la actual enseñanza telemática.

El documento señala que, en el improbable caso de que los estudiantes puedan incorporarse a las aulas en la segunda quincena de abril, debería mantenerse el temario previsto, continuar con la enseñanza en línea y, a la vuelta, prolongar las clases y las evaluaciones unos días, hasta finales de junio.

Parar los programas en abril

Sin embargo, para la opción más probable, que no sea posible volver hasta mayo o junio, o que incluso las clases presenciales no se retomen hasta el próximo curso, el borrador propone que la programación educativa prevista se pare en abril. De ahí a junio, el trabajo de los alumnos «se debería centrar en el repaso y repetición de los contenidos y aprendizajes fundamentales de cada materia y en las competencias básicas abordados desde el comienzo del presente curso hasta el mes de abril», que les deberían facilitar telemáticamente los profesores, «a partir de la reducción y condensación de los currículos».

Sobre este repaso de los contenidos fundamentales, sobre lo básico de lo estudiado hasta abril, sería sobre lo que versarían las pruebas de evaluación del tercer trimestre, que serían presenciales si se puede volver a clase o se realizarían vía telemática -desde casa- en caso contrario.

El borrador del Consejo Escolar indica que, dada la cualidad de repaso, se propone que si el alumno supera la evaluación del tercer trimestre apruebe toda la asignatura, aunque tenga suspendida una o las dos evaluaciones anteriores. El caso contrario tampoco tiene por qué suponer un suspenso, pues apunta a la necesidad de la evaluación continua. «En cualquier caso, la evaluación final tendrá en consideración las evaluaciones de los tres trimestres», indica.

Recuperaciones en septiembre

El documento aclara que los dos mismos criterios se deben aplicar, en caso de no reanudación de las clases, a todas las asignaturas de cuarto de la ESO y de segundo de Bachillerato. La evaluación final tendrá en consideración las de los tres trimestres y la superación de la del tercer trimestre servirá «como recuperación de las dos anteriores y, en consecuencia, permitirá la obtención del título» de ESO o de Bachillerato, según lo que se curse, y en el segundo caso habilitará para realizar la EBAU.

El escrito provisional, pendiente aún de redacción definitiva, realiza también otras dos propuestas. La primera, que los exámenes de recuperación para quienes les hayan quedado materias suspensas se celebren en septiembre, y no en junio o julio como ocurre desde hace dos cursos en muchas autonomías, «con el fin de aprovechar al máximo el tiempo de actividad lectiva en el mes de junio, sea esta a distancia o presencial».

No prolongar hasta julio

La segunda, que, en caso de ser posible el retorno a las aulas, no se prolonguen las clases o las evaluaciones hasta julio. El órgano asesor entiende que «hay que tener en consideración que los profesores, alumnos y familias están haciendo un esfuerzo para seguir el curso con la formación en línea», que «no están de vacaciones«, y que »la carga psicológica que han tenido que soportar también exige un tiempo normal de descanso». Además, añaden, extender el curso a julio provocaría «inconvenientes» para «la programación de las vacaciones y la conciliación familiar».

La comunidad escolar también pide a las autoridades educativas que para que todas estas medidas sean eficaces y justas, sobre todo con los alumnos más desfavorecidos, hay que mantener íntegras todas las plantillas de los centros educativos durante el estado de alarma y que todas las medidas que se tomen para valorar formar a los alumnos y valorar su rendimiento en este final de curso «deben ser comunes para todo el sistema educativo español».