Un momento del encuentro 'La Educación Afectivo Sexual Sexpresa'. / C7

68 colectivos exigen que se garantice la educación afectivo sexual en Canarias

Asociaciones, sindicatos y plataformas se unen a la petición de Harimaguada y denuncian que, pese a la obligación legal, solo se imparten programas aislados y fragmentarios

CANARIAS7 Las

68 colectivos, asociaciones, colegios profesionales, plataformas y sindicatos, entre ellos el Colegio de Trabajo Social, la Red Canaria en defensa del sistema público de Servicios Sociales (Redesscan) o las centrales sindicales CC OO y UGT, se han adherido al manifiesto 'Ante el futuro de la Educación Sexual en Canarias: ¡Por el derecho a una vida deseada, digna y saludable para todas las personas!' surgido del encuentro 'La Educación Afectivo Sexual Sexpresa: Pasado, presente y futuro' en el que piden que se garantice la educación afectivo sexual en Canarias.

Sin garantías

Estos colectivos recuerdan que desde la desaparición del Programa Institucional Harimaguada (1986-2003), «y a pesar de la existencia de un marco legal que pone sobre la mesa la responsabilidad de los poderes públicos a la hora de garantizar una educación y una atención sexual de calidad, provista de recursos suficientes, los avances que se habían conseguido en Canarias en este ámbito, desde una perspectiva integral y comunitaria, se desmantelaron».

En concreto, señala el manifiesto, «en relación a la educación afectiva y sexual, se ha dado un cambio de paradigma. El modelo de EAS promovido por la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias se ha centrado, a pesar de las declaraciones públicas sobre la necesidad de la EASI, en la gestión de proyectos puntuales, que llegan a un número limitado de centros, realizados por agentes externos a los mismos, sin implicación de las familias, ni del conjunto de la comunidad educativa, y que transmiten una visión fragmentada de la EAS, con acciones desvinculadas entre sí, que varían mucho en cuanto al enfoque y los contenidos, incluso dentro del mismo centro.

«Desmantelamiento» de la programación

Este modelo ha provocado que una parte importante del profesorado no se sienta responsable de incorporar la educación afectiva y sexual en su práctica educativa y que muchas comunidades educativas se conviertan en usuarias de estos servicios». También recalcan que el «desmantelamiento del Plan Canario de Educación y Atención a la Sexualidad Juvenil (1997-2003), ha traído consigo que todas las redes que posibilitaban que las Consejerías de Sanidad, Educación y Servicios Sociales, a las que se sumaban las Instituciones insulares y locales, trabajaran juntas, han ido desapareciendo».

El resultado es que la Educación afectiva y sexual «no se garantiza sino que queda al criterio del profesorado o del equipo directivo de cada centro», por lo que piden «recuperar y afianzar el modelo integral, biográfico, feminista y comunitario de educación sexual, que ya había sido iniciado por Harimaguada, modelo que no cabe en la visión que plantean actualmente las administraciones».

Un modelo que ponga en el centro la vida y sus cuidados

Los colectivos que exigen que se garantice la educación afectivo sexual en Canarias piden que se generen «centros, aulas, espacios libres de violencias machistas y 'lgtbifóbicas', espacios seguros, de confianza, y que favorezca la convivencia positiva y los cuidados propios, a las demás personas y al medio como valores centrales asumidos por todas las personas que interactúan con el alumnado, en el día a día». También que se favorezca desde la infancia, «que las personas sean protagonistas y agentes activos de sus procesos educativos en todos los ámbitos, incluido el afectivo y sexual»