La consejera de Derechos Sociales, Noemí Santana (izquierda) y la directora general de Juventud, Laura Fuentes, ayer, en el Parlamento canario. / C7

La edad de cuándo se es joven será «uno de los debates de la ley de juventud»

La nueva norma entró ayer el Parlamento canario. El texto amplía derechos e impone deberes a las administraciones

L.R.G. Las Palmas de Gran Canaria.

La propuesta de la Dirección General de Juventud, que apoya Derechos Sociales, es que se es joven a partir de los 12 años, Y así lo contempla el texto de la nueva norma que ayer entró en el Parlamento canario para su tramitación. Precisamente la edad desde la que se puede considerar a una persona joven, en este caso los 12 años, será «uno de los debates de la ley de juventud» en la cámara, reconoció ayer Laura Fuentes, directora general de Juventud. Como se recordará, el Consejo Económico y Social (CES) rechazó esta reducción de los 14 a los 12 años en su dictamen, pero no es vinculante.

Además, Juventud, señaló Fuentes, cree que reducirlo a los 12 años es seguir la tónica de otras leyes vanguardistas como la que aprobó ya Valencia o como se ha hecho en otros países europeos.

«La edad va a ser uno de los debates, pero es positivo poner en valor la petición de las islas no capitalinas. Nos hemos encontrado con casos de actividades a a las que puede ir una hermana, de 14 años, y no la otra, de 12», lamenta Fuentes. Además, añade, «a los 12 años entran en el instituto. No tienen los problemas de los jóvenes de 16 o 18 años, pero comparten espacios», abunda.

Para la directora general de Juventud lo más destacable de la nueva ley, que ahora seguirá el trámite parlamentario por lo que puede salir con modificaciones, es que «se han hecho los deberes» y se tocan todos los asuntos que afectan a la juventud. Hacer políticas para los y las jóvenes «no es hacer actividades de entretenimiento y formación». Las concejalías y cabildos deben contar con «presupuesto y personal técnico» y esos son los deberes que se imponen a las administraciones.

Ademá s le ley va enfocada a la juventud «real», y las subvenciones y ayudas tendrán que adaptarse. «Por ejemplo, sacan una ayuda para el alquiler de vivienda que no se ajusta a las características de la juventud, como un contrato de trabajo fijo de más de un año. El 70% de los jóvenes no cumple con esas condiciones», añade.

Contar con presupuesto también será «determinante», abunda Fuentes. Y para ello se dotará a la dirección general que, a su vez, lo gestionará a través de ayuntamientos y cabildos. «Y también es muy importante poner en valor al personal técnico porque cuesta mucho hacer políticas si no hay personal y presupuesto».