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La Guardia Civil realiza el levantamiento de los cadáveres en el barco Siempre Nécora, en el Barrio Pesquero de la capital cántabra. Antonio 'Sane'
Trágico naufragio

Dos muertos y un desaparecido en el naufragio de un barco de Santander

El operativo continúa buscando al tripulante desaparecido. Otros siete fueron rescatados, uno de ellos herido aunque ya ha recibido el alta

Álvaro Machín

Santander

Lunes, 3 de abril 2023, 07:14

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El Vilaboa Uno salió anoche del Puerto de Santander para pescar verdel. En torno a las doce, según fuentes de Pesca, y sin saber que su travesía iba a añadir otro capítulo a la crónica oscura de las tragedias de la mar en Cantabria. Porque el buque se hundió horas después seis millas al norte de Cabo Mayor. El balance: dos muertos (uno español y otro de Ghana), un herido grave (de Senegal, según los testimonios de los rescatadores) y un desaparecido (natural de Perú y casado en Cantabria) al que se sigue buscando en estos momentos.

El barco estaría hundido «a unos 115-120 metros de profundidad», según confirmaron a este diario fuentes de la Delegación de Gobierno de Cantabria con los datos transmitidos desde el operativo de búsqueda. Los equipos con los que cuenta el buque remolcador María de Maeztu, de Salvamento Marítimo, comprobaron si hubiese redes fuera del barco que pudieran dificultar la navegación de otras embarcaciones por la zona. Del mismo modo, midieron los niveles de contaminación ya que, al hundirse, el Vilabola Uno, perdio parte de su combustible (de gasoil). Todo, mientras permanece aún la búsqueda del tripulante desaparecido.

Los esfuerzos se centran en localizar a este marinero de origen peruano mediante helicóperos y embarcaciones que rastrean la zona del naufragio. Al dispositivo se sumaron también los buzos del Grupo de Especialistas en Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil.

Fuentes de la Delegación confirmaron que el tripulante que fue rescatado herido con síntomas de hipotermia severa fue dado de alta hacia mediodía. La hipotermia, causada por el frío de las aguas y la consecuente disminución de la temperatura del cuerpo, es en principio la causa de la muerte de sus dos compañeros.

«Tenía una vía de agua y se estaba hundiendo»

El aviso se recibió desde el propio barco siniestrado en el Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo de Santander a las 04.10 horas. «Tenía una vía de agua y se estaba hundiendo», explicaron desde este organismo. Asimismo, el Centro Nacional de Coordinación de Salvamento Marítimo en Madrid también recibió a las 04.21 horas la alerta COSPAS SARSAT (radiobaliza) del mismo pesquero. A partir de ahí se siguió el procedimiento que indica la llamada a todos los servicios de emergencia y a todos los barcos que se encontrasen en las proximidades. «Nosotros estábamos a cuatro millas y pico. Veníamos de pescar en San Vicente», relata el patrón del Siempre Nécora (de Colindres), Pedro Antonio Fernández. Ellos fueron los primeros en llegar al lugar del siniestro.

Imagen del Vilaboa Uno.
Imagen del Vilaboa Uno. Roberto Ruiz

Cuando el Siempre Nécora llegó al lugar del hundimiento, del Vilaboa Uno sólo quedaban a la vista «los aparejos, un globo y unas boyas». «No vimos nada del barco», contaba ya en puerto uno de los tripulantes del buque que llegó al rescate. «Veníamos de pescar en San Vicente y recibimos el aviso de Salvamento Marítimo para que nos acercáramos todos los que estuviéramos cerca», relató Fernández. Tardaron una media hora, pero el Vilaboa ya no estaba en el sitio. Lamina, marinero senegalés, afirmó que la mar estaba «en calma», «tranquila», algo que confirmaba el patrón del Siempre Nécora, Pedro Antonio Fernández. «En calma chicha». Estaban a «cuatro millas y pico». «Hemos hecho todo lo que hemos podido».

En grande, traslado de uno de los cadáveres. Debajo, marineros que participaron en el rescate Sane
Imagen principal - En grande, traslado de uno de los cadáveres. Debajo, marineros que participaron en el rescate
Imagen secundaria 1 - En grande, traslado de uno de los cadáveres. Debajo, marineros que participaron en el rescate
Imagen secundaria 2 - En grande, traslado de uno de los cadáveres. Debajo, marineros que participaron en el rescate

Siguiendo la dirección de la corriente, el Siempre Nécora fue rescatando hombres del agua. Hasta siete. Uno sin vida. «Intentamos reanimarle, pero ya no se pudo hacer nada». Y otro, herido de gravedad. «Les hemos dado nuestra ropa y les hemos atendido. Uno ya estaba muerto. Hemos intentado reanimarle, pero nada. Y había un senegalés que estaba bastante fastidado», contó el patrón. Por eso, para tratar de salvar la vida del herido, regresaron a puerto.

Mientras, el Ave Fénix, otro pesquero, rescató a otro de los tripulantes a las 05.29 horas. El segundo de los fallecidos. Poco antes, a las 05.04 horas, una lancha de los Prácticos del Puerto pudo subir a bordo con vida a otro de los tripulantes. Todo, en un operativo en el que se movilizó también al Helimer 202, la Salvamar Deneb o el remolcador María de Maeztu de Salvamento Marítimo junto al buque Juan de la Cosa del Instituto Social de la Marina, la patrullera Río Aller, el avión de ala fina de la Guardia Civil y los helicópteros del Cuerpo y de Protección Civil.

En torno a las 08.30 horas el Siempre Nécora ya estaba atracado en el puerto de Santander, en la zona del Barrio Pesquero. También el Ave Fénix. Allí se personaron agentes de la Guardia Civil y personal del Juzgado para el levantamiento de los cadáveres. Allí se vivieron escenas de tensión cuando fueron llegando los familiares de la tripulación.

¿Por qué se hundió?

Se desconoce por ahora. El barco iba sin carga, según confirman en la Consejería, y la mar estaba en calma. Lo dicen todas las fuentes consultadas y lo ratifican desde el Siempre Nécora. «Se está investigando», ratifica el consejero de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Guillermo Blanco.

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, lo calificó, en este sentido, de un suceso «inexplicable». Tras hablar con sus consejeros y con el armador del Vilaboa Uno -«que es amigo mío», dijo- relató que todo sucedió «muy rápido». «He hablado con el armador y me decía que es probable que el desaparecido pueda estar dentro del barco porque el hundimiento se ha producido con mucha rapidez. Empezó a entrar agua de repente. Algo ha fallado en el barco o alguna persona que no ha estado atenta a la entrada de agua y el barco se ha ido a pique muy pronto. O sea, que puede encontrase dentro del barco, lo cual haría mucho más complicado el poder rescatarle».

El Vilaboa Uno es un barco pesquero, un arrastrero de litoral, de 28 metros de eslora y 8 de manga construido, según la ficha que puede consultarse por internet en distintos archivos, en el año 2000. Pertenece a la flota de la Opeca, la Organización de Productores de Pesca de Altura de Cantabria.

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