Diez adictos a los videojuegos atendidos en un año

13/09/2018

El debate sobre la liga escolar de videojuegos también ha salpicado a la Consejería de Sanidad y ayer su máximo responsable, José Manuel Baltar, tuvo que reconocer, aún admitiendo que no tiene estudios acerca de sus efectos en el ámbito sanitario, que en las unidades de atención mental de la comunidad autónoma se han atendido en el último año a diez pacientes por adicción a los videojuegos.

Una decena de pacientes entre los más de 5.000 que pasaron por Salud Mental en 2017 es un porcentaje, dijo Baltar, pequeño en relación al número de jugadores de videojuegos que hay en las islas.

Más allá del registro de pacientes con adicciones, indicó el consejero, Sanidad solo cuenta con los programas de promoción de la salud y la estrategia Desenrédate, que se puso en marcha en 2015 y de la que se han beneficiado, dijo, más de 12.000 alumnos de 66 centros en tres años.

Baltar se mostró tan incómodo durante su comparecencia que llegó a decir que «el corazón» del debate sobre la liga de videojuegos «está en otra parte», en relación a la Consejería de Educación, reduciendo la responsabilidad de su departamento a «poner a disposición de los ciudadanos los dispositivos para evitar los peligros, y corregirlos si se producen». Las nuevas tecnologías, dijo, «son una realidad con la que conviven los jóvenes» y por eso dijo que prohibirlas es como «no comer porque si se come se puede ser obeso».

Demandas

A lo largo del debate parlamentario sobre la liga de videojuegos no faltaron alusiones a las demandas que se están «armando» para llevar a los tribunales, por un lado, la manera en la que se organizó el proyecto por parte de Educación, sin publicidad y por carta a los centros, y, por otro, la entrega de datos de menores a los dos clubes de fútbol que organizan la liga.

Y tras el debate, aplaudido desde la tribuna por defensores del proyecto, llegaron los comunicados. El más contundente fue el de Colegio Oficial de Profesionales de la Educación Física y del Deporte tachando de «falsedad» que, como dijo Soledad Monzón, estaban estudiando el proyecto y no habían aún respondido. «No apoyamos, ni apoyaremos la liga escolar de eSports (videojuegos competitivos sin valor educativo)», sentencian.