La acusada, Sandra M., junto a su abogado defensor, en el transcurso del juicio ante la Audiencia. / Vicente Vicéns

Culpable la madre que dejó morir a su bebé en Murcia

Los miembros del jurado acuerdan que se solicite la concesión de un indulto para la joven, mientras que el fiscal pide 18 años de cárcel

ALICIA NEGRE

Sandra M., la acusada de matar a su bebé recién nacido en Yecla (Murcia), escuchó este jueves el veredicto del jurado popular que la considera culpable de un delito de asesinato. La joven, que en el momento de los hechos tenía 19 años, afronta ahora una petición de pena por parte de la Fiscalía de 18 años y un mes de prisión por este delito. El tribunal popular, sin embargo, abrió la puerta a que se le pueda otorgar un indulto al acordar –por mayoría de seis a tres– la solicitud al Estado de esta medida de gracia.

El tribunal popular acabó aceptando la versión esgrimida por el Ministerio Público de que esta vecina de Yecla dio a luz en la madrugada del 4 de mayo de 2015 a una niña sana tras haber ocultado su embarazo a su entorno. La fiscal sostenía que Sandra no prestó asistencia a la recién nacida en esas primeras horas de vida consciente de que de esa forma acabaría con su vida y así lo han creído también los miembros del jurado.

«Ví salir la cabeza»

En la primera sesión de la vista, la joven defendió su inocencia y sostuvo que nunca supo que estaba embarazada hasta el momento de parir. «Fui consciente de que estaba dando a luz cuando vi la cabeza del bebé, y me bloqueé», explicó. Sandra aseguró que se sentó al lado de la bebé «y no me salía la voz», y así estuvo un rato sin poder moverse. «La tenía al lado sin respirar, y le coloqué una toalla encima».

Ese argumento, sin embargo, no convenció al tribunal popular que descartó –por mayoría de 8 a 1– que estuviese aquejada de un síndrome de negación del embarazo, como sostenía la defensa. El jurado entendió, asimismo, que la joven dio a luz a una bebé sana, sin malformaciones, que respiró de forma autónoma –un detalle clave para diferenciar el delito de aborto del de asesinato–. Estimaron, además, que Sandra colocó el cuerpo de la bebé sobre una toalla que la tapaba por completo y que no asistió a la niña ni pidió ayuda para ella, consciente de que no sobreviviría.

El jurado descartó, asimismo, que a la joven se le pueda aplicar una eximente o una atenuante en aras al posible estrés o choque psicológico o emocional que podría haber sufrido en el momento del parto. Consideraron que la acusada no tenía afectadas sus capacidades comprensivas.

La defensa solicitó al magistrado presidente, Juan Del Olmo, que aplique la menor pena posible en función del delito que el jurado ha considerado probado alegando que la mayoría de las conclusiones no se adoptaron por unanimidad. La Fiscalía, además, avanzó que no se opondrá a la solicitud de un indulto para la joven. El magistrado agradeció al jurado su labor. «Sé que no ha sido para ustedes una situación grata», remarcó.