Cruz Roja detecta que la pobreza está cronificada en Canarias

La ONG atendió en 2108 a 130.000 personas en situación de vulnerabilidad en las islas, 42.500 menos que el año anterior, pero con situaciones «más complejas que requieren de más ayudas».

ROSA RODRÍGUEZ | SANTA CRUZ DE TENERIFE

Las personas en situación de vulnerabilidad acuden menos a pedir ayuda a Cruz Roja, pero los casos que llegan son «cada vez más complejos y sus necesidades requieren mucha más ayuda», aseguró este miércoles la presidente autonómico de la ONG, Antonio Rico, durante la presentación de la Memoria de Actividades 2018, un año en el que la entidad atendió a 129.989 personas. Fueron 42.496 menos que el año anterior y aún así Antonio Rico sostuvo que en Canarias se está produciendo una «cronicidad de la vulnerabilidad».

Y lo afirma porque desde la ONG se ha observado como «el empleo ha ido aumentando» y muchos de sus usuarios -ahora los denomina participantes- han encontrado trabajo, pero «muy precario y con contratos de poca duración», indicó la presidenta de Cruz Roja en Santa Cruz de Tenerife, Mayte Pociello, lo que lleva a que «muchos no puedan prescindir de las ayudas sociales para salir adelante». La prueba la tienen en que solo el 32% de las 883 personas que hallaron un trabajo tras pasar por alguno de los 40 proyectos de su plan de empleo han logrado ser autónomas. En los proyectos de empleo participaron 3.789 personas en toda Canarias.

En grueso de la intervención de Cruz Roja, indicó Pociello, está en la protección social debido a «la precariedad en la que se cayó desde 2009», de ahí que su trabajo, explicó, esté enfocado a atender situaciones generadas por la crisis. En 2018 fueron 91.172 personas las que se beneficiaron de alguno de los programas del plan de intervención social. 68.785 de ellas estaban en una situación de extrema vulnerabilidad y 35.028 recibieron alimentos enviados desde Europa y distribuidos por la Cruz Roja.

En la última década, la de la crisis, Cruz Roja ha detectado que «la pobreza se hereda» y por eso se ha esforzado en actuar desde abajo, con «los niños que nacieron y están creciendo en condiciones de vulnerabilidad». A ellos, explicaron Pociello y Rico, prestan un «apoyo constante para que logren salir de ese bucle y esa miseria». En 2018 atendieron a casi 300 niños en dificultad social.

«Desempleo, precariedad y vulnerabilidad» siguen siendo las prioridades de la actuación de Cruz Roja en Canarias, y «nuestro éxito será el día en el que no tengamos a quien ayudar», concluyó Mayte Pociello.

Perfil del usuario

Las mujeres siguen siendo las que mayoritariamente acuden a Cruz Roja para solicitar las ayudas económicas, de alimentos o de bienes de las que dispone la ONG a través de su plan de intervención social. En 2018, de los 12.934 beneficiarios directos, 7.759 fueron mujeres.

Sin embargo, el perfil del usuario de Cruz Roja ha cambiado desde el principio de la crisis . Si hasta 2015 las mujeres que iban a solicitar las ayudas doblaban a los hombres, en 2018 el porcentaje está casi igualado, destacó el presidente regional de Cruz Roja, Antonio Rico.

La integración de las mujeres en el mercado laboral es una de las causas que a juicio de la presidenta de Cruz Roja en Santa Cruz de Tenerife, Mayte Pociello, han podido influir en este cambio en el perfil de demandante de ayuda. Pociello recordó que fueron las mujeres las que más empleos perdieron a partir de 2008.

La crisis vivida en la última década es la que, según explicó Antonio Rico, también ha llevado a Cruz Roja a cambiar la manera de atender a las personas que acudían en busca de ayuda.

Integrall

Si antes de la crisis alguien pedía ayuda para el alquiler, se le ayudaba en eso, pero ahora, relató Rico, Cruz Roja actúa «de manera transversal», abordando a la familia desde distintos puntos para intentar que salga de una situación de vulnerabilidad.

« Cada personas es tratada de forma integral», puntualizó Pociello, que explicó que de esta manera se llega al fondo del problema de las familias. Además, abundó, « se trabaja con las familias y con su entorno» para ayudarlas a salir de un bucle de pobreza donde las situaciones de vulnerabilidad llevan a tener una salud más precaria o a que los niños tengan problemas y un peor rendimiento escolar.

Para llevar a cabo las acciones frente a la crisis durante 2018, en las que atendió a 91.172 personas en programas sociales, a 35.028 en programas de alimentos y a 3.789 en programas de empleo, Cruz Roja contó con un presupuesto de 25,6 millones de euros, de los que el 42% provino de subvenciones y convenios, el 34,5% de captación de fondos propios y el 19,5% de prestación de servicios.

Cruz Roja cuenta con 12.526 voluntarios y 740 empleados, así como 66.831 socios y, además de programas de intervención social, mantiene su plan de socorro y emergencias, el de salud, el de formación y el plan medioambiental.