Simulación del atropello de Esther López por un vehículo tipo SUV o todoterreno. / ERAT

Un informe vincula la muerte de Esther López con el coche del principal sospechoso

La investigación de la Guardia Civil confirma que el atropello mortal de la joven no se produjo donde se encontró el cuerpo y que se borraron los datos de la centralita del vehículo de Óscar S.

M. J. PASCUAL

El informe pericial del equipo de reconstrucción de accidentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil que acaba de llegar al Juzgado de Instrucción 5 de Valladolid que lleva el caso Esther López concluye que el coche de Óscar S. M., el T-Roc Volkswagen en el que viajaron juntos la madrugada de su desaparición el 13 de enero, es «el tipo de vehículo que aporta mayor coincidencia con las lesiones principales» que presentaba el cuerpo de la vecina de Traspinedo cuando fue encontrado en la cuneta de la carretera VP-2303 (Tudela de Duero-Campaspero) el 5 de febrero pasado.

Según los especialistas del ERAT (Equipo de Reconstrucción de Accidentes de Tráfico), de las numerosas simulaciones realizadas mediante el software PC-Crash se desprende que el tipo de vehículo SUV o 4X4, como el del principal investigado, es el más compatible con los golpes y fracturas que sufrió Esther y que detalla el informe de la autopsia. Los investigadores sostienen que pudo ser víctima de «un atropello con volteo» por el lateral derecho o por la aleta anterior derecha del todoterreno, después cayó al suelo y sufrió un desplazamiento o arrastre. El vehículo, en el momento de producirse el atropello, iba a 45 kilómetros por hora, mientras que la víctima se encontraba de pie y caminaba a una velocidad de 4.7 kilómetros por hora, de espaldas al coche.

Los daños localizados en el vehículo, en su zona anterior derecha, corroborarían estas conclusiones: una abolladura del material plástico en la zona superior del paragolpes, un arañazo en el lado derecho del capó y un pequeño hundimiento entre el borde superior de este y el vértice superior de la aleta anterior derecha. También presentaba una holgura en el faro antiniebla delantero de ese lado. Explican que la altura del frontal del vehículo es compatible «con las lesiones que presenta la víctima por contacto directo en la parte posterior del muslo de la pierna izquierda, en el glúteo derecho y la parte posterior de ambas piernas». No descartan, además, «que la lesión de la escápula izquierda pudiera haberse producido contra el retrovisor derecho o en la fase de caída y arrastre».

La disposición del teléfono móvil a los pies del cadáver de Esther y el bolso pegado a su cuerpo demuestran, según los especialistas en accidentes, que el emplazamiento fue alterado «de forma voluntaria por acción humana»

Pero el ERAT descarta que el supuesto atropello de la mujer de 35 años se hubiera producido en el punto 0,800 de la carretera de Traspinedo donde fue encontrado, en el paraje conocido como La Carrascosa. Corrobora otros informes previos de la Guardia Civil que consideran que el escenario fue alterado. «Aunque es un lugar que ofrece la posibilidad para que se produzca el atropello de un peatón», subrayan, «la situación anatómica del cuerpo, con las extremidades superiores e inferiores alineadas respecto al tronco, no es una disposición habitual» en este tipo de siniestros de tráfico. Consideran llamativo que el bolso se encontrara pegado al cuerpo y el teléfono móvil, a los pies. «La disposición no guarda relación con una dinámica post-atropello habitual y a juicio de este ERAT, fue alterado su emplazamiento de forma voluntaria por acción humana», precisan.

La última conclusión del exhaustivo informe pericial de 89 páginas (que resume el minucioso trabajo realizado por la ERAT desde la primera inspección ocular que hicieron de la zona del hallazgo del cadáver el pasado 8 de febrero), también corrobora que fueron borrados los datos de las centralitas del coche supuestamente implicado en el atropello de Esther. Durante la diagnosis del Volkswagen T-Roc realizada por el técnico especialista de la empresa Sistemas Electrónicos Avanzados del Auotmóvil (Seada) «se evidencia que hubo un borrado de los datos» que, de no haberse producido , «se hubieran podido obtener datos relativos a los posicionamientos del vehículo, anomalías, averías e incidencias que arrojarían más información respecto al atropello».

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