Pere Navarro, director general de Tráfico. / Óscar Chamorro

La DGT da un mes a las ciudades para rebajar la velocidad

Pere Navarro defiende que al reducirla bajan las muertes, dado que a más de 30km/h «la seguridad para todos los actores que interactúan no está garantizada»

J. Luis Alvarez
J. LUIS ALVAREZ Madrid

El próximo martes 11 de mayo cambiará drásticamente la filosofía a la hora de circular en automóvil por las ciudades. Ese día entran en vigor los nuevos límites de velocidad en zona urbana, que será de 20 km/h en vías que dispongan de plataforma única de calzada y acera; de 30 km/h en vías de un único carril por sentido de circulación y de 50 km/h en vías de dos o más carriles por sentido de circulación.

El director general de Tráfico, Pere Navarro, que ha hecho de esta medida uno de los pilares de su política de seguridad vial, defendió este martes que con ella van a reducirse las muertes en accidentes y se van a crear «ciudades más amables, más humanas, donde puedan convivir de forma más segura los distintos usuarios de la vía, porque con velocidades superiores a 30km/h la seguridad para todos los actores que interactúan no está garantizada».

Según dijo, los estudios que señalan que en caso de atropello, «si el coche va 50 kilómetros por hora, el 50% fallece, mientras que si el vehículo va a 30 kilómetros por hora, ese porcentaje de fallecimiento se reduce a un 10%». En 2019, el 82% de los fallecidos en ciudades fueron usuarios vulnerables, es decir, peatones, ciclistas y motoristas.

Para garantizar la aplicación homogénea de esta normativa, recogida en el Real Decreto 970/2020 que modificaba el artículo 50 del Reglamento General de Circulación, la Dirección General de Tráfico (DGT) y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) han presentado un manual destinado a los ayuntamientos. Y es que, según dijo Alfonso Gil, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Bilbao y presidente de la Comisión de Transportes, Movilidad Sostenible y Seguridad Vial de la FEMP, con esta reforma «vamos a ver como elementos como el zapato, caminar, o la bicicleta ganan espacio, haciendo así ciudades en las que haya menos humos y menos ruido». Además, añadió, «la movilidad saludable será la que conquiste el futuro y haga que nuestras ciudades sean más competitivas, fortaleciendo el comercio local; limpias y seguras».

La normativa, aprobada por el Consejo de Ministros el pasado 10 de noviembre, estableció un plazo de seis meses para que las corporaciones locales tuvieran tiempo para cambiar la señalización de sus calles y para que los conductores conocieran la medida.

Las excepciones

La normativa recoge que los carriles reservados para la circulación de determinados usuarios o uso exclusivo de transporte público no serán contabilizados en las limitaciones, y los vehículos que transporten mercancías peligrosas circularán como máximo a 40 km/h en las travesías y vías de dos o más carriles por sentido. Asimismo, también se establece que las velocidades genéricas podrán ser rebajadas por las corporaciones municipales previa señalización específica o también podrá aumentarla en vías de un único carril por sentido hasta una velocidad máxima de 50 km/h, siempre que se señalice de forma específica.

Por último, el lema escogido este año por Naciones Unidas para la celebración de la VI Semana Mundial para la Seguridad Vial que se celebrará del 17 al 23 mayo 2021 se centra también en la reducción del límite de velocidad a 30 km/h en las zonas urbanas bajo el lema Construyendo calles para la vida «Streets for Life #Love30».