Imagen del bólido SPMN011222 captado desde Playa Blanca, en Lanzarote. / Ramón López /StargazerLZT

El meteorito que hizo saltar las alarmas entra en la historia

El IAC estima que, por la descripción y el ruido que produjo, el meteoro medía entre 50 centímetros y un metro de diámetro

L.R.G./J. DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria.

Por los testimonios recabados, lo que la gente contó sobre «una luz, el estruendo y los efectos en ventanas de las casas» el Instituto de Astrofísica de Canarias considera que hay «un 95% de probabilidades» de que lo que algunos llegaron a ver en el cielo y muchos más escucharon en varios puntos de Gran Canaria este miércoles era «un meteoro» que «impactó en el agua». En este caso, el primero «de ese tamaño y de esas características del que tenemos constancia» en el IAC, según el astrónomo Miquel Serra.

Una de los «eventos más clarificadores» de este fenómeno es «el color». Según explica Serra, pues quienes aseguran que vieron el bólido lo describieron «como que no era exactamente blanco, sino verde rojizo» . Ese precisamente es el color que tiene «la lluvia de estrellas» o las estrellas fugaces. «Si alguien ha visto alguna sabrá que tiene colores verdosos». Si lo que se vio en Gran Canaria hubieran sido «fragmentos o restos de basura espacial incontrolada no aparecerían esos colores», añadió el experto.

Serra reconoció que no existía una «estadística» sobre cuántos posible meteoritos habrán impactado cerca de las islas a lo largo de la historia, pero el que se vio el miércoles « es el primero de ese tamaño y de esas características que tenemos constancia», abundó.

Un fenómeno así puede «tener una probabilidad que no sabemos exactamente. No hay una frecuencia» estimada «de este tipo de fenómenos en las islas», pero lo que sí puede avanzar el astrofísico del IAC es que el meteorito que se vio en Canarias el miércoles podría medir «entre medio metro y un metro». Un bólido así puede atravesar la atmósfera «cada cinco o diez años» en todo el planeta.

La estimación de su tamaño, explica, se realiza en base a «la experiencia de otros eventos, por su brillo visto de día y los efectos de sonido y vibración. Por las descripciones no pudo ser una piedrecita de un centímetro y medio», advierte.

Precisamente por el tamaño, reconoce el científico, si hubiese caído en tierra hubiese causado bastante daño, y no solo por el volumen del meteorito, sino por la onda expansiva. «El problema no es meteorito. Un asteroide así cae en la Luna y produce un cráter de 30 o 40 metros de diámetro. Nuestro planeta, en cambio, está protegido gracias a la atmósfera que destruye en fragmentos pequeños la gran roca que entra, pero la onda de choque, esa onda que es lo que oyeron, esa vibración o estruendo como cuando un avión rompe la barrera del sonido, esa onda produce mayor daño. No es necesario que impacte. Si pasa cerca la onda puede destruir cristales, ventanas e incluso edificios», advierte. La atmósfera «nos protege pero esa protección tiene un efecto secundario que es esa onda de presión».

Para el experto del IAC lo más probable es que el meteorito impactase en el mar destruyéndose, pero descarta cualquier tipo de expedición en busca de posibles restos, al menos pagada con dinero público. No obstante, explica, si hubiese algún fragmento hundido sería «muy fácil» reconocerlo. porque sería «completamente distinta a las rocas terrestres. Es muy fácil darse cuenta de que esa roca no pertenece a la eología del lugar y, además, suelen tener esas huella fricción atmosférica».

'Bólido doble'

Curiosamente ayer la Red de Investigación sobre Bólidos y Meteoritos (SPMN, sus siglas en inglés) publicó en su cuenta de Twitter que la madrugada del jueves se registró otro «rarísimo bólido doble» entrando en la atmósfera sobre Canarias a las 1.53 horas. Según la Red Ramón López, desde Playa Blanca, en Lanzarote, grabó un vídeo en el que se muestra cómo dos fragmentos brillantes atraviesan el cielo, uno ligeramente detrás otro, entre un hueco de las nubes que cubren en ese momento el firmamento.

Hasta ayer por la tarde Miquel Serra dijo que desde el IAC no tenían conocimiento de este segundo fenómeno. También dijo que, hasta el momento, no habían llegado al IAC pruebas en vídeo sobre el meteorito.

El investigador del Instituto de Ciencias del Espacio (CSIC-IEEC) y coordinador de la Red SPMN, Josep M. Trigo, explicó que en España cae a tierra un meteorito de más un kilo al año, aunque la mayoría pasa desapercibido. Pero constató que en Canarias no hay constancia de restos de meteoritos.