El director científico del Instituto Volcanológico de Canarias, Nemesio Pérez. / efe

Involcan pide afrontar el aumento del riesgo volcánico en Canarias

Nemesio Pérez dijo en el Parlamento canario que la probabilidad de una nueva erupción en las islas en los próximos 50 años es del 77%

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA Las Palmas de Gran Canaria

El enorme impacto social y económico que ha tenido la última erupción de La Palma se ha visto agravado por el hecho de que Canarias «lleva años y décadas mirando de lado al riesgo volcánico», indicó este jueves el coordinador científico del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), Nemesio Pérez, en una comparecencia ante la comisión parlamentaria que analiza la recuperación de la isla. «Hay una cuota de responsabilidad que no está ligada a la naturaleza sino a nuestro comportamiento», señaló el científico que advirtió del aumento del riesgo volcánico en las islas.

En su opinión, si la erupción del denominado extraoficialmente volcán Tajogaite «no marca un punto de inflexión, no habremos aprendido nada».

Pérez subrayó la necesidad de elaborar una estrategia de reducción del riesgo volcánico similar a la realizada para afrontar el cambio climático y basada en tres pilares: ciencia, participación ciudadana y consenso.

«El riesgo volcánico está aumentado en Canarias y deseo que dentro de 50 años sea mayor, porque eso significaría que la riqueza y el desarrollo también habría crecido en el archipiélago», apuntó el volcánologo y coordinador del Involcan.

Claves para reducir el riesgo volcánico

«La probabilidad de que haya una nueva erupción en La Palma en los próximos 50 años es del 48% y del 77% en Canarias», indicó Pérez quien subrayó que el plan canario de reducción de riesgo debería contemplar mapas de peligrosidad para eludir la amenaza volcánica en infraestructuras críticas: puertos, aeropuertos y hospitales. «Los abuelos y bisabuelos palmeros lo hicieron bien: el puerto, el hospital y el antiguo aeropuerto están fuera de peligro. En el aeropuerto de Mazo no se atinó. Si el volcán hubiera salido por el flanco este de la isla, no quiero saber a dónde habría ido a parar la lava», indicó ante la comisión sobre la recuperación de La Palma. En todo caso, la estrategia descartaría reubicar a la población. «¿Alguien se atrevería a cerrar San Francisco por estar encima de la falla de San Andrés?», interpeló el científico a los diputados regionales.

El siguiente punto de la estrategia de reducción del riesgo volcánico sería dotarse de un programa de vigilancia para fortalecer el sistema de alerta temprana. Por último, apuntó Pérez, habría que apuntalar los planes de emergencia a través de programas educativos y simulacros.

El científico lamentó que este plan no se haya llevado a cabo por las presiones del sector turístico a que se aborde el riesgo volcánico en Canarias.

Descordinación en la vigilancia volcánica

El Involcan ha sido la única institución científica española «que tocó todos los palos que hay que tocar en un proceso eruptivo», señaló su coordinador, Nemesio Pérez, sobre las tareas de vigilancia de la sismología, la geodesia y la geoquímica ligadas a la actividad volcánica.

Una labor que, en su opinión, no hizo «ni la institución que se encarga de la vigilancia volcánica en España desde 2004», dijo Pérez, quien resaltó la falta de compromiso de la administración del Estado para materializar las decisiones unánimes adoptadas en el Senado español y en el Parlamento canario en 2005 y 2006, respectivamente, para dotar a Canarias de un organismo que coordinara «todos los recursos técnicos y humanos en materia de reducción del riesgo volcánico».

Estos acuerdos, dijo, fueron el germen del centro nacional de volcanología que fue denominado Instituto Volcanológico de Canarias. «Ahora se han dado cuenta del error cometido con el real decreto de 2004 que dio las competencias exclusivas de la vigilancia volcánica al Instituto Geográfico Nacional (IGN). Han tardado mucho en percatarse de que se necesita trabajar bajo el mismo paraguas y de forma coordinada. Solo se acuerdan de Santa Bárbara cuando truena», apostilló.

Pérez instó a los diputados a aportar recursos para explotar el potencial geotérmico identificado en La Palma y a cuestionarse para qué pierden el tiempo en debatir proposiciones no de ley (PNL) que no se ejecutan. «Las PNL hay que tomárselas más en serio», espetó.