Cartografian los indicios del meteorito que acabó con los dinosaurios

25/05/2020

Geólogos españoles mapean a escala detallada la zona de la Antártida donde se conserva el registro más austral del planeta de una de las extinciones más importantes en la historia de la Tierra

Geólogos españoles han cartografiado, por primera vez en la Antártida, indicios del meteorito que acabó con los dinosaurios. Es el registro más austral del planeta de una de las extinciones más importantes en la historia de la Tierra, según señala el Instituto Geológico y Minero de España (IGME) en un comunicado.

En concreto, geólogos españoles han cartografíado la sección más extensa del planeta del límite K-Pg, lo que permitirá el estudio detallado del registro fósil de la transición entre dos periodos geológicos fundamentales, el Mesozoico y el Cenozoico.

«Materiales geológicos ahora cartografiados de la isla Marambio contienen un registro fósil excepcional, muy estudiado por científicos de todo el mundo, en el que se concentran la mayoría de las publicaciones paleontológicas de esta zona de Antártida. Además, registran también la apertura del Estrecho de Drake, que tuvo lugar hace unos 34 millones de años y que dio lugar al desarrollo de la Corriente Circumpolar Antártica, la cual contribuyó al aislamiento térmico de la Antártida y al inicio de la generación de los actuales casquetes glaciares», añade el comunicado.

El trabajo se traduce en la edición conjunta por parte del instituto geológico español y del Instituto Antártico Argentino (IAA), dentro la nueva Serie Cartográfica Geocientífica Antártica del IGME, de los Mapas Geológico y Geomorfológico a escala detallada (1:20.000) de la isla Marambio, un lugar excepcional del planeta por su riqueza geológica y paleontológica. Los mapas, que se acompañan de una extensa y detallada memoria, son el producto de más de una década de fructífera colaboración entre los investigadores del IGME y el IAA.

El investigador español Manuel Montes explica que «la importancia de esta cartografía geológica es que ayuda a comprender los grandes cambios climáticos y paleoecológicos que tuvieron lugar en la Tierra antes y después del límite. El profundo trabajo de investigación que ha supuesto la realización del mapa representa una completa base de datos que será usada por futuros grupos de investigadores como paleontólogos, geoquímicos o paleoclimatólogos, entre otros».

La isla Marambio se encuentra en las proximidades del extremo nororiental de la Península Antártica y es uno de los lugares más interesantes y visitados de la Antártida desde el punto de vista científico. Mucho de este interés radica en que en ella se encuentra el estrato geológico más extenso y austral del planeta que alberga los restos del meteorito causante de la extinción de los dinosaurios.

Esta capa corresponde al denominado límite K-Pg (entre las épocas geológicas Cretácico y Paleógeno) de una edad de 66 millones de años. El nivel contiene el registro de un cambio fundamental en la historia evolutiva de la vida en la tierra, pues significó la extinción de la mayoría de los grupos faunísticos dominantes hasta entonces en la Era Mesozoica, como los dinosaurios y los reptiles marinos (plesiosaurios), y la expansión de otros, como los mamíferos, a lo largo de la Era Cenozoica en la que nos encontramos.

Cuando el meteorito de unos 10 km de diámetro impactó, al parecer en las costas de lo que hoy es la península del Yucatán en México, sus cenizas se esparcieron por todo el mundo y durante décadas estuvieron decantándose sobre toda la superficie de la Tierra. Estas cenizas estaban enriquecidas en elementos raros como el iridio, que aparecen en proporciones ínfimas en la superficie de la tierra pero que son más abundantes en los meteoritos.

La anomalía geoquímica, junto con las extinciones de grandes grupos de fósiles (plesiosaurios, ammonites, etc.), se encuentran registradas dentro de un estrato verdoso, rico en un mineral llamado glauconita, de unos 5 m de espesor que, a lo largo de 7 km, atraviesa la isla de Marambio. Esta capa verdosa se ha cartografiado con detalle por primera vez en los mapas recientemente publicados. El estudio de esta capa puede ofrecer las claves para entender los actuales cambios climáticos y su relación sobre la evolución de los seres vivos.