Imagen de archivo del acceso al Hospital de La Candelaria en Tenerife. / C7

El 62% de las camas hospitalarias con alta médica están en Tenerife

La estancia de mayores con alta médica en hospitales canarios se cronifica. En estos momentos 334 personas, 208 de ellos en Tenerife, se encuentran en esta situación

Odra Rodríguez Santana
ODRA RODRÍGUEZ SANTANA Las Palmas de Gran Canaria

El uso de camas hospitalarias como sociosanitarias continúa colapsando la labor asistencial en los centros públicos canarios, que ya de por sí sufren la presión asistencial por pacientes covid. En estos momentos, los hospitales de Canarias no pueden disponer de 334 camas que están ocupadas por pacientes no sanitarios, personas mayores que, aunque tienen el alta médica, viven en los centros por falta de una plaza sociosanitaria, recursos o de apoyo familiar.

El sistema sanitario tiene cuantificados la mayoría de ellas, 208, en los hospitales tinerfeños. Le siguen los de Gran Canaria con 83, en Lanzarote 17, en La Palma 12, en Fuerteventura 9 y en La Gomera 5. Únicamente El Hierro está libre de camas sociosanitarias, según los datos que manejan la Dirección General de Programas Asistenciales del Servicio Canario de Salud.

Es decir, los centros públicos de Tenerife -Complejo Hospitalario Universitario de Canarias, Complejo Hospitalario Universitario Nuestra Señora de Candelaria, así como los dependientes Hospital de Ofra, Sur y Norte- aglutinan el 62% de los pacientes que con alta hospitalaria permanecen en espera de que se resuelva su expediente.

En el caso de Gran Canaria, el hospital más sobrecargado es el Complejo Hospitalario Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín y su asociado Hospital San Roque de Guía que suman 56 camas, 43 y 13, respectivamente. Las restantes se encuentran en el Complejo Hospitalario Universitario Insular Materno-Infantil de Gran Canaria con otras 27.

En menos de un mes, a principios de julio, el número de mayores ascendía a 208 y casi cuarto semanas después rondan los 334, es decir, 54 más.

Una orden complicada de cumplir

La situación en los hospitales en Canarias se cronifica a pesar de que se dispone de una orden acordada el pasado otoño por las consejerías canarias de Derechos Sociales y de Sanidad para impulsar el traslado de este tipo de personas. Sin embargo, poco ha podido resolver porque la realidad es otra: el Gobierno de Canarias no dispone de recursos sociosanitarios suficientes para atender la ingente demanda que hay en las islas.

Desde que entró en vigor la citada orden, en septiembre del pasado año, había 254 camas hospitalarias ocupadas por mayores con alta médica. Dos meses después, en noviembre, la cifra ascendía a 296. En enero de 2022 la orden continuaba atascada en Hacienda esperando por un informe para su aprobación definitiva. Ese mes había 240 personas con alta médica viviendo en los hospitales canarios. Y este mes de julio ya se contabilizan 334 camas, siempre teniendo en cuenta que las cifras fluctúan al estar sometidas a factores como los posibles fallecimientos de las personas afectadas hasta que la familia obtenga un recurso y se haga cargo de ellas.

Llegados a este punto, sin lugar a dudas, el cuello de botella se produce en el recurso asistencial transitorio, tal y como resumía hace semanas la Asociación de Directoras y Gerentes de Asuntos Sociales: Canarias es una de las regiones con menos plazas residenciales con un índice de cobertura de 1,15% mientras la media estatal es del 2,70%.

Canarias, en concreto, tiene un déficit de 8.075 plazas en residencias de mayores, señala el citado informe que, por otro lado destaca que es la cifra idónea para alcanzar la ratio de cinco por cada 100 personas mayores de 65 años.

Y aunque la comunidad autónoma no se encuentra entre las que presentan mayor falta de plazas, solo el 41,5% de las plazas residenciales en las islas son de financiación pública.