Cajas de pizza y otras cosas que no sabías que se reciclan mal

La mejor estrategia para contribuir a mejorar el medioambiente siguen siendo las denominadas tres 'R'

Ingrid Ortiz Viera
INGRID ORTIZ VIERA Las Palmas de Gran Canaria

Separar la basura en casa parece una tarea fácil, pero lo cierto es que si nos distanciamos de las botellas de vidrio (verde) y los tetrabricks (amarillo) existen numerosas dudas sobre qué productos pueden o no reciclarse y en qué contenedor.

A pesar de que la concienciación sobre el cuidado del medioambiente va en aumento, los datos reflejan que apenas el 20% de los canarios recicla. Si se compara con los de hace una década, se observa un cambio que va en sintonía con la apuesta cada vez mayor de las islas por ser más sostenibles.

Prueba de ello es la Ley de Economía Circular que, una vez comience a implementarse, convertirá en obligatorio el acto de separar la basura, por lo que la ciudadanía será clave en la gestión de residuos. Para hacerlo de manera responsable, consulta estas cinco cosas que quizás no sabía que reciclabas mal.

1.

Solo la tapa

Cajas de pizza

La lógica nos lleva a pensar que son envases de cartón que van directamente al cubo azul. De hecho, Ecoembes así lo aclara en su página web y estaría en lo cierto si fueran cajas limpias. Lo que no se tiene en cuenta, como declaran varias asociaciones de ecologistas como Greenpeace, es que la grasa que absorbe de la pizza impide realizar el proceso de reciclaje adecuadamente.

El aceite se adhiere al cartón y lo «contamina» a la hora de triturarlo y sumergirlo en agua para hacer una «pasta» con la que se haría el nuevo producto. Es algo que también sucede con los papeles o servilletas manchados de algúna sustancia grasa o de base aceitosa.

La mejor solución sería depositar en el contenedor azul solo las partes que no estén sucias, como podrían ser las tapas de la caja.

2.

Plástico

Vajilla de cartón

A menos que se especifique que son biodegradables o reciclables, las vajillas de un solo uso que se usan habitualmente en celebraciones están recubiertas de una película impermeable que, de nuevo, impiden un buen tratamiento.

En este mismo contexto es común ver pajitas o cubiertos de plástico que no son reciclables y, además, terminan contaminando los océanos.

3.

Composición

Espejos

Son un tipo de vidrio pero, de nuevo, tienen una composición especial que dificulta reciclarlos como se haría en el caso de las botellas.

4.

Envase

Bandejas de poliespan

Los supermercados ofrecen frutas y verduras envasadas en estas típicas bandejas ofreciendo «comodidad» a los clientes. Si bien este material es posible reciclarlo, se hace poco y crea dudas sobre si depositarlo en el contenedor azul o amarillo. Pero lo cierto es que se trata de plástico espumado, por lo que debe ser depositado en el contenedor de envases, latas y briks.

5.

Precaución

Botellas de colores

El reciclaje de las botellas de plástico también está condicionado por el color. Afecta a los denominados plásticos PET (por el tereftalato de polietileno) presente en numerosos textiles y refrescos. De hecho, Coca Cola ha dado a conocer recientemente que cambiará la clásica botella verde de Sprite para contribuir a mejorar el medioambiente.

La explicación radica en que en las plantas de reciclaje, las técnicas de separación se realizan mediante unos sensores que identifican el tipo de plástico. Los que están coloreados tienen un tipo de recubrimiento que impide reconocer el material.

Las tres 'R'

El reciclaje es solo una de las denominadas tres 'R', guía básica para ser más sostenibles. Sin embargo, los expertos señalan que hay que incidir más en las otras dos: 'reducir' el consumo de productos que utilicen materiales desechables o productos directamente innecesarios; y 'reutilizar' todo lo posible, lo que evitaría la necesidad de pasar por un proceso de reciclaje.