«La electroneurografía detecta daños de los nervios periféricos»

17/05/2019

Los nervios periféricos son los cables del cuerpo, encargados de propagar impulsos eléctricos que se originan en el cerebro. Su estudio se realiza de una forma muy sencilla, aprovechando los puntos anatómicos del cuerpo en los que los nervios son accesibles para estimularlos con electricidad.

— ¿Qué es la electroneurografía?

— La electroneurografía, como su nombre indica, es el registro o estudio de la actividad eléctrica que se produce en los nervios periféricos. Los nervios periféricos no son más que los cables del cuerpo, encargados de propagar impulsos eléctricos que se originan en el cerebro y tienen como destino los músculos, lo que nos permite movernos, hablar, mirar en diferentes direcciones, masticar, respirar y un largo etcétera. Además de propagar estos impulsos destinados a la contracción muscular (fibras motoras), también dentro de estos cables hay fibras nerviosas sensitivas que son las encargadas de llevar al cerebro la información que se recoge del entorno, conformando los diferentes sentidos, como el tacto o sensibilidad, la visión, la audición o el gusto, entre otros. Estas son las principales fibras que están integradas dentro de los nervios y que son el sujeto de estudio de la electroneurografía.

— ¿Para qué sirve?

— Es la principal herramienta de la que se dispone para el diagnóstico de las diferentes enfermedades de los nervios periféricos. Los nervios pueden sufrir daños por diferentes razones. Puede deberse a un simple atrapamiento del nervio en algún punto anatómico estrecho, como puede ser el túnel del carpo en la muñeca o el paso del nervio cubital por el codo; pueden sufrir daños en algún trauma o accidente, debido a problemas de columna o hernias discales, secundariamente a enfermedades como la diabetes o algunas enfermedades autoinmunes, problemas genéticos y muchas otras causas que al final desembocan en un daño a nuestros nervios, bien de forma aislada o a todos los nervios de forma generalizada.

— ¿Cómo se realiza?

— El estudio de los nervios periféricos lo realizamos de una forma muy sencilla. Aprovechamos los puntos anatómicos del cuerpo en los que los nervios son accesibles para estimularlos con electricidad. Concretamente utilizamos un estimulador que aplica corrientes eléctricas de muy corta duración en estos puntos y registramos las respuestas que se producen con electrodos de superficie bien en los músculos (respuestas motoras) o bien en la piel (respuestas sensitivas). Una vez obtenemos las respuestas se mide el tramo de nervio que ha sido estimulado para poder calcular la velocidad de conducción de ese nervio. El otro parámetro que se mide es la amplitud de la respuesta. Estos dos parámetros nos permiten valorar por un lado la cantidad de fibras que tiene el nervio (axones) y la calidad o integridad de la envoltura (mielina) de estos nervios.

— ¿Es una prueba dolorosa?

— La estimulación eléctrica no es dolorosa ni peligrosa pero sí levemente desagradable, al menos para la mayoría de los pacientes ya que la electricidad siempre genera una sensación extraña en quien recibe la descarga, pero no duele ya que los parámetros de estimulación que se utilizan limitan mucho la cantidad de energía que se libera. En los casos de que el paciente sea portador de marcapasos no se suele realizar en los brazos ni cerca del marcapasos, pero se puede ejecutar en las piernas sin riesgo. En caso de ser portador de marcapasos hay que advertirlo al médico neurofisiólogo que se la va a realizar, es algo que siempre preguntamos antes de empezar el procedimiento.