«En verano hay que consultar la insuficiencia venosa crónica»

13/07/2019

El doctor Airam Betancor Heredia, especialista en Angiología y Cirugía Vascular de Hospital Perpetuo Socorro, advierte sobre los efectos del calor en pacientes con insuficiencia venosa crónica que en verano notan un aumento de la pesadez de piernas, dolor, inflamación de tobillos u hormigueos. Recomienda que nos hidratemos adecuadamente, evitando la exposición solar en horas de máxima incidencia.

— ¿Qué efectos tienen las altas temperaturas de la época estival en las patologías venosas?

— El aumento de la temperatura y del grado de humedad ambiental durante la temporada de verano repercute en el grado de dilatación de las venas, sobre todo de las de extremidades inferiores. Este aumento de diámetro de las venas favorecido por el efecto dilatador del calor empeora los síntomas de las varices. Las venas varicosas se pueden volver más prominentes y contribuir a la aparición de hinchazón de las extremidades inferiores. Es por esto que la mayoría de pacientes con insuficiencia venosa crónica notan un aumento de la pesadez de piernas, dolor, inflamación de tobillos u hormigueos. El calor dificulta además el uso de medias de compresión, con lo que los síntomas de las varices también se agravan por esta situación.

— ¿Cuáles son las afecciones más comunes que empeoran en verano?

— La patología vascular por la que más se consulta en verano es la insuficiencia venosa crónica, bien en forma de varices o de síndrome postrombótico. Estos pacientes deterioran su calidad de vida con la llegada del calor y es por ello que se hace importante consultar con el angiólogo y cirujano vascular.

— ¿Por qué?

— El aumento de la temperatura ambiental y los viajes prolongados, tanto en avión como en coche, generan un aumento de la presión hidrostática en el interior de las venas varicosas, causa fundamental para la exacerbación de la pesadez de piernas, hinchazón, calambres, dolor y sensación de quemazón, todos síntomas presentes en los pacientes con varices.

— ¿Qué medidas pueden tomarse de forma preventiva en verano para evitar la aparición de estas patologías?

— En verano deberíamos mimar mucho más nuestra salud cardiovascular, hidratándonos adecuadamente, evitando la exposición solar en horas de máxima incidencia, llevar una dieta mediterránea equilibrada rica en fibras y verduras, usar ropas claras que absorban menos calor, refrescar adecuadamente nuestras viviendas durante el día, evitar la bipedestación prolongada, combatir la obesidad y por supuesto, consultar con su angiólogo y cirujano vascular para en caso necesario ajustar el tratamiento de base de los pacientes con varices.

— ¿Y en los viajes?

— Durante los viajes de larga duración es primordial mantener tres ideas claras para evitar la trombosis del viajero. En primer lugar hidratarse adecuadamente antes, durante y después del viaje; en segundo término usar ropa cómoda, sin ceñir en cintura ni en rodillas y por último levantarse y caminar cada hora al menos 10 minutos. Algunos pacientes con antecedentes de trombosis venosa profunda se benefician de una consulta antes del viaje con su cirujano vascular, para valorar el beneficio de usar anticoagulantes preventivos en caso de viajes muy largos.