El reconocimiento médico-deportivo

07/07/2019

El reconocimiento médico-deportivo, al que se sometieron esta semana los jugadores de la Unión Deportiva Las Palmas en el Hospital Perpetuo Socorro, es un examen muy importante para conseguir unos resultados precisos y completos respecto a la salud y potencial físico de cada persona de cara a su práctica deportiva.

Garantizar el pleno estado de forma, dictaminar su nivel de aptitud para el deporte y ofrecer, según sus características, unas recomendaciones tanto médicas como deportivas, nutricionales y técnicas que puedan servir para la mejora de su rendimiento. Son los principales objetivos del reconocimiento médico-deportivo, un examen muy importante a realizarse por parte de cualquier persona que desee practicar deporte con todas las garantías y con pautas para maximizar su rendimiento y descartar riesgos.

Los jugadores de la Unión Deportiva Las Palmas se han sometido esta semana a este reconocimiento en Hospital Perpetuo Socorro, responsable tanto de estas pruebas como de la salud integral durante toda la temporada de la plantilla en su labor como servicio médico oficial del club. Esto supone contar con toda la infraestructura de un centro hospitalario a su servicio, un valor con el que cuentan pocos equipos a nivel nacional e internacional.

De esta forma es posible maximizar el rendimiento con un seguimiento constante de los jugadores, tratamiento de las lesiones que pudieran acaecer y cualquier contingencia médica. Para ello cuenta con un completo equipo médico capitaneado por el doctor Gerardo Garcés, especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica de Hospital Perpetuo Socorro y jefe de los servicios médicos de la Unión Deportiva Las Palmas y la doctora Clara Quintana, responsable de la unidad de Medicina Deportiva del centro y especialista del área.

Los reconocimientos, que duran unas tres horas, se realizan por parte de un equipo médico multidisciplinar en el que participan las áreas de Medicina Deportiva, Cardiología y Traumatología y Cirugía Ortopédica, entre otras, para conseguir unos resultados precisos y completos respecto a la salud y potencial físico de cada miembro del equipo.

La reacción del organismo ante esfuerzos estresantes, los posibles riesgos de lesión que las características de cada jugador puedan acarrear y las fórmulas de prevención son otros de los parámetros que se manejan con los resultados de estos estudios, disponibles para todos los equipos, deportistas a título individual o personas que practican ejercicio físico, ya sea de forma esporádica o continuada.

«Tanto la actividad deportiva recreacional para mantenimiento de la condición física como la integrada en un programa de tratamiento para prevención secundaria de enfermedades crónicas así como la practicada a un alto nivel de exigencia física en deportes de competición, exigen un control y unas recomendaciones que aseguren, en la medida de lo posible, la aptitud para poder realizar dicha actividad», destaca la doctora Quintana.

Por su parte, el doctor Garcés destaca que «es fundamental realizar una valoración adecuada a todos los deportistas antes de comenzar la temporada para evitar problemas, en lo posible, durante la misma».

El reconocimiento comprende la realización de un historial donde se constaten los antecedentes médicos del deportista (vacunación, alergias, enfermedades agudas y crónicas, antecedentes quirúrgicos, hábitos tóxicos y alimenticios, toma de suplementación y tratamiento farmacológico y un largo etcétera así como lesiones sufridas realizando actividad deportiva tanto agudas como crónicas por sobrecargas, horas de entrenamiento semanal, entre otros). También es fundamental conocer los antecedentes médicos familiares que pueden heredarse y que sean factores de riesgo.

Seguidamente se realiza una exploración física y del aparato locomotor, un estudio antropométrico para conocer la composición corporal del deportista (incluye peso, talla, IMC, porcentajes de grasa, músculo, hueso, entre otros aspectos), análisis clínico, estudio electrocardiográfico, ecocardiograma, espirometría y prueba de esfuerzo con estudio de gases respiratorios. Una vez realizado se emite una valoración y un informe con recomendaciones para mantener y/o mejorar su rendimiento.

Canarias7 Saludable las Palmas de Gran Canaria

Garantizar el pleno estado de forma, dictaminar su nivel de aptitud para el deporte y ofrecer, según sus características, unas recomendaciones tanto médicas como deportivas, nutricionales y técnicas que puedan servir para la mejora de su rendimiento. Son los principales objetivos del reconocimiento médico-deportivo, un examen muy importante a realizarse por parte de cualquier persona que desee practicar deporte con todas las garantías y con pautas para maximizar su rendimiento y descartar riesgos.

Los jugadores de la Unión Deportiva Las Palmas se han sometido esta semana a este reconocimiento en Hospital Perpetuo Socorro, responsable tanto de estas pruebas como de la salud integral durante toda la temporada de la plantilla en su labor como servicio médico oficial del club. Esto supone contar con toda la infraestructura de un centro hospitalario a su servicio, un valor con el que cuentan pocos equipos a nivel nacional e internacional.

De esta forma es posible maximizar el rendimiento con un seguimiento constante de los jugadores, tratamiento de las lesiones que pudieran acaecer y cualquier contingencia médica. Para ello cuenta con un completo equipo médico capitaneado por el doctor Gerardo Garcés, especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica de Hospital Perpetuo Socorro y jefe de los servicios médicos de la Unión Deportiva Las Palmas y la doctora Clara Quintana, responsable de la unidad de Medicina Deportiva del centro y especialista del área.

Los reconocimientos, que duran unas tres horas, se realizan por parte de un equipo médico multidisciplinar en el que participan las áreas de Medicina Deportiva, Cardiología y Traumatología y Cirugía Ortopédica, entre otras, para conseguir unos resultados precisos y completos respecto a la salud y potencial físico de cada miembro del equipo.

La reacción del organismo ante esfuerzos estresantes, los posibles riesgos de lesión que las características de cada jugador puedan acarrear y las fórmulas de prevención son otros de los parámetros que se manejan con los resultados de estos estudios, disponibles para todos los equipos, deportistas a título individual o personas que practican ejercicio físico, ya sea de forma esporádica o continuada.

«Tanto la actividad deportiva recreacional para mantenimiento de la condición física como la integrada en un programa de tratamiento para prevención secundaria de enfermedades crónicas así como la practicada a un alto nivel de exigencia física en deportes de competición, exigen un control y unas recomendaciones que aseguren, en la medida de lo posible, la aptitud para poder realizar dicha actividad», destaca la doctora Quintana.

Por su parte, el doctor Garcés destaca que «es fundamental realizar una valoración adecuada a todos los deportistas antes de comenzar la temporada para evitar problemas, en lo posible, durante la misma».

El reconocimiento comprende la realización de un historial donde se constaten los antecedentes médicos del deportista (vacunación, alergias, enfermedades agudas y crónicas, antecedentes quirúrgicos, hábitos tóxicos y alimenticios, toma de suplementación y tratamiento farmacológico y un largo etcétera así como lesiones sufridas realizando actividad deportiva tanto agudas como crónicas por sobrecargas, horas de entrenamiento semanal, entre otros). También es fundamental conocer los antecedentes médicos familiares que pueden heredarse y que sean factores de riesgo.

Seguidamente se realiza una exploración física y del aparato locomotor, un estudio antropométrico para conocer la composición corporal del deportista (incluye peso, talla, IMC, porcentajes de grasa, músculo, hueso, entre otros aspectos), análisis clínico, estudio electrocardiográfico, ecocardiograma, espirometría y prueba de esfuerzo con estudio de gases respiratorios. Una vez realizado se emite una valoración y un informe con recomendaciones para mantener y/o mejorar su rendimiento.