Control del embarazo

05/05/2019

El seguimiento del embarazo en las mujeres sanas incluye una serie de pruebas y procedimientos que no sólo controlan el buen desarrollo del embarazo sino que aportan una serie de consejos sobre los cuidados que se deben llevar a cabo e información sobre los cambios y síntomas que conlleva, explica el doctor Manuel Sosa Marrero, especialista en Ginecología y Obstetricia del Hospital Perpetuo Socorro.

La gestación es un proceso fisiológico natural que requiere no obstante de unos controles específicos que garanticen un desarrollo normal del feto y un adecuado estado de la salud en la mujer. Estas consultas es más que recomendable que comiencen antes incluso de la concepción cuando se está buscando que se produzca o a la mayor brevedad posible en cuanto se confirma la gestación.

El seguimiento del embarazo en las mujeres sanas incluye una serie de pruebas y procedimientos que no sólo controlan el buen desarrollo del embarazo sino que aportan una serie de consejos sobre los cuidados que se deben llevar a cabo e información sobre los cambios y síntomas que conlleva.

Una atención que debe realizarse antes y durante el embarazo y prolongarse tras el parto. «Es importante que las mujeres conozcan los cambios fisiológicos que van a experimentar así como los síntomas y molestias más habituales que le otorguen mayor tranquilidad y fórmulas preventivas para evitarlos o sobrellevarlos de la mejor manera posible. Asimismo deben contar con asesoramiento sobre qué medidas poner en marcha tanto en materia de nutrición como suplementación, actividad deportiva y un largo etcétera que incluya saber en qué casos puede producirse algún problema que aconseje una rápida consulta», explica el doctor Manuel Sosa Marrero, especialista en Ginecología y Obstetricia de Hospital Perpetuo Socorro.

Complicaciones

Estos controles varían cuando se trata de embarazos de riesgo o complicados, ya sea por la edad, por un embarazo múltiple, por afecciones que pueda padecer previamente la mujer o complicaciones que se presenten en el transcurso de la gestación como la hipertensión, la diabetes, un parto pretérmino o un crecimiento intrauterino restringido, entre otras situaciones que aconsejen cuidados o intervenciones especiales.

Pero en general y a excepción de estos casos, ante las primeras sospechas de embarazo o una vez haya dado positivo un test, se acudirá sin dilación a consulta. La señal más relevante que indica su existencia es la amenorrea, es decir, la ausencia de menstruación durante más de 13 días desde la fecha prevista para su aparición. No obstante, pueden producirse pequeños sangrados en algunos casos que confundan. Cambios bruscos en el estado de ánimo, irritabilidad o alteraciones olfativas son algunos de los primeros signos, a los que suelen añadirse posteriormente náuseas y vómitos, sobre todo por las mañanas, que suelen desaparecer tras el primer trimestre; trastornos urinarios y cansancio y sueño. Acidez, estreñimiento, hemorroides, varices, dolor lumbar y pélvico o calambres son otras molestias que pueden aparecer durante la gestación.

Confianza y tranquilidad

«La preparación física y emocional de la gestación, parto y posparto también ha cobrado una importancia fundamental en la actualidad y contamos con excelentes profesionales para ello en Canarias que garanticen la confianza y tranquilidad que debe ser primordial en esta etapa», asegura el doctor Sosa.

La primera consulta es recomendable que se produzca antes de la décima semana y con la duodécima como máximo. Durante la misma «se realiza una exploración física completa, se confirma el embarazo y se realiza una completa historia clínica en busca de antecedentes o afecciones que puedan afectar a la gestación mediante un interrogatorio médico que incluye asimismo hábitos higiénico-dietéticos e historial menstrual o antecedentes reproductivos.

Asimismo se estudian potenciales complicaciones, como embarazos ectópicos o riesgos de aborto, entre otros, y se proporciona asesoramiento e información sobre las medidas que debe tomar la mujer a partir de este momento tanto en higiene como en alimentación, los factores de riesgo que debe evitar o las actividades que puede o no realizar. Es muy recomendable que la mujer exprese todas las dudas con las que cuente en todo el proceso por muy tontas que le parezcan ya que su tranquilidad y seguridad para abordar este período es básica», explica el doctor Sosa.

Además deben pedirse las pruebas complementarias necesarias en este primer momento, al que se irán incorporando otras progresivamente. Respecto a las fechas en las que realizarse los distintos controles en embarazos sin complicaciones, generalmente están indicados cada mes o mes y medio hasta la semana 36 y cada una o dos semanas desde la semana 37 a la 40. Superado este plazo, las consultas serán de una a tres veces semanales.

Síntomas

En cualquier caso y al margen de este control periódico y el asesoramiento y prescripciones específicas, como en suplementación o nutrición, para cada paciente que permita un adecuado desarrollo del embarazo, existen algunos síntomas que aconsejan una consulta a la mayor brevedad. Entre ellas se encuentran el dolor abdominal o de cabeza intenso o habitual, los desmayos o mareos, vómitos repetidos o abundantes, problemas urinarios, aumento súbito de peso o inflamación además de hemorragias vaginales, fiebre alta o cambios en la secreción vaginal.

Con todo ello será posible una evolución y finalización del embarazo adecuado cuyo control continuará en las semanas posteriores al parto para garantizar la plena salud de la mujer tras su maternidad, concluye el especialista en Ginecología y Obstetricia de Hospital Perpetuo Socorro.