Reciclaje de aparatos eléctricos y electrónicos de Ewaste. / C7

Íñigo Núñez. Ceo de Éwaste y David González. Director General de Ewaste

«Ayudamos a evitar la sobreexplotación de los recursos naturales del planeta»

CANARIAS7. Las Palmas de Gran Canaria

–¿Qué es Ewaste?

I.N./ D.G.: Ewaste canarias es la única planta para tratamiento en Canarias de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) desechados por los consumidores tras el final de su vida útil.

Tenemos la finalidad de proceder a su correcta gestión medioambiental evitando la contaminación de los espacios naturales de las Islas, el vertido de gases perjudiciales a la atmósfera y la contaminación de los acuíferos, además de la de la recuperación de las materias primas de las que están compuestos para volver a reintroducirlas en los mercados como insumos para nuevos procesos productivos, cumplimentando un proceso de Economía Circular. Esto lleva consigo que ayudamos a evitar la sobreexplotación de los recursos naturales del planeta como el hierro, el cobre o la generación de plásticos de nueva producción, entre otros, que son los componentes de estos aparatos.

–Cuidado del medio ambiente, Economía Circular y los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) ¿Nos pueden explicar cómo se relacionan estos conceptos?

D.G.: Lo primero seria aclarar los conceptos. Se denomina medio ambiente o entorno natural al conjunto de componentes físicos, químicos y biológicos externos con los que interactuamos todos los seres vivos. El entorno abarca la interacción de todas las especies vivas, el clima y de los recursos naturales que afectan a la supervivencia humana y a la actividad económica.

La Economía circular es el modelo económico por el que apuesta Europa para seguir siendo competitivos en los mercados internacionales y que se fundamenta en el equilibrio justo entre el desarrollo económico, social y medioambiental. Por otro lado, los ODS surgen en 2015, tras la aprobación por la ONU de la Agenda 2030 sobre el Desarrollo Sostenible, una oportunidad para que los países y sus sociedades emprendan un nuevo camino con el que mejorar la vida de todos, sin dejar a nadie atrás. La Agenda cuenta con 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, que incluyen desde la eliminación de la pobreza hasta el combate al cambio climático, la educación, la igualdad de la mujer, la defensa del medio ambiente o el diseño de nuestras ciudades.

I.N.: En resumen, el cuidado del medio ambiente está presente tanto en el modelo de Economía Circular debido a que es uno de los pilares sobre los que se asienta y también forma parte de los restos determinados por la ONU en la agenda 2030. Específicamente en el ODS12) Producción y Consumo Responsable; el ODS13) Acción por el Clima, el ODS14) vida submarina y el ODS15) Vida de Ecosistemas Terrestres.

–¿La creciente preocupación por el cuidado del medio ambiente beneficia la creación de empresas como Ewaste?

D.G.: Sin lugar a dudas, si no se depositasen los aparatos eléctricos y electrónicos desechados por los consumidores, ya sean particulares, empresas o instituciones, correctamente no sería posible poner en marcha industrias similares a Ewaste. El año pasado gestionamos 14.000 toneladas procedentes de las 8 islas y evitamos el vertido a la atmosfera de 469.000 toneladas equivalentes de CO2.

Por otra parte, la voluntad política de legislar en pro del cuidado del medio ambiente en todos los niveles de la Administración Pública se ve reflejado en los fondos europeos «Next generation», que están destinados, en gran medida, al desarrollo de la economía circular y la digitalización de las empresas, herramientas que son fundamentales para acelerar la transición de un modelo de economía lineal (producir y desechar) a uno de economía circular (producir, reutilizar y recuperar en equilibrio con el entorno y el desarrollo social).

I.N.: Efectivamente, tal y como Indica David, la voluntad política traducida en desarrollos normativos es el acelerante. Por ejemplo, los ayuntamientos han de hacer visible el coste real de la gestión de los desechos generados por sus ciudadanos y establecer mecanismos que premien a aquel que lo hace bien (que les salga más barato). O establecer los procedimientos y normas para implantar de verdad criterios de compra responsable en las licitaciones de las Administraciones Públicas o legislar para que no queden residuos huérfanos, constituyendo Sistemas de Responsabilidad Ampliada del Productor que financien la correcta gestión de aquellos productos que son un coste a día de hoy para el ciudadano y las arcas públicas, además de hacer un daño enorme al entorno si no se gestionan correctamente desde un punto de vista medioambiental, por ejemplo para la gestión de textiles, colchones o aceites.

–¿De quién es la responsabilidad del cuidado del medio ambiente?

D.G.: De todos. Da igual si eres estudiante, ingeniero, directora general, juez, o presidenta del gobierno. En nuestro ámbito particular como ciudadanos somos los que decidimos si un desecho se convierte en basura o en recurso. Si lo separamos y lo depositamos en el lugar destinado para ello estaremos generado recursos y protegiendo el entorno y la salud de las personas y resto de seres vivos. Si no lo hacemos correctamente estaremos generando basura, que por definición sería el fracaso del objetivo que persigue la Economía Circular.

I.N.: Dicho esto las Administraciones Públicas han de poner los medios a disposición del ciudadano y de las empresas. Pero la responsabilidad es de las personas. Si decidimos hacerlo mal, no existe tecnología que evite que generemos basura, lo que perjudica a entorno, al desarrollo económico y a la salud. En definitiva, generar basura nos empobrece económica y socialmente.

–¿Qué les dirían a los negacionistas del cambio climático?

D.G.: Mas bien les preguntaría porque defienden un modelo de economía lineal, que se basa en la sobreexplotación de los recursos naturales, la emisión descontrolada y masiva de gases perjudiciales para el planeta y los que vivimos en él y en la desigualdad social y económica de los habitantes.

I.N.: Más allá de los argumentos técnicos más o menos fundados de los negacionistas, mi planteamiento es más sencillo: Si los que pensamos que hay que cambiar las cosas, para que no vayamos al desastre, nos equivocamos ¿Qué pasa? Pues que tendremos un planeta y un mundo mejor... pero que sucede si se equivocan ellos, los negacionistas, ... pues que nos morimos. ¿Qué opción cogerían ustedes?.