Tanto Aurah como Jesé abandonaron el edificio judicial juntos y de manos. / Cober Servicios Audiovisuales

Tribunales

Aurah, condenada a trabajos en beneficio de la comunidad por acosar a Jesé

Condenada a nueve días de trabajos en beneficio de la comunidad por haber acosado a su ahora pareja, el futbolista Jesé Rodriguez en 2018

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

El Juzgado de lo Penal número 2 de Las Palmas de Gran Canaria ha condenado a la televisiva Aurah Ruiz a nueve días de trabajos en beneficio de la comunidad por haber acosado a su ahora pareja, el futbolista Jesé Rodríguez en 2018.

La grancanaria que se encuentra participando en el programa La Caja Fuerte, de Telecinco, acudió a Gran Canaria para comparecer a esta vista oral en calidad de denunciada por jugador. Lo hizo en compañía de personal de Telecinco y utilizando unos auriculares para aislarla y que no pudiera escuchar nada del exterior.

Ambas partes a lcanzaron un acuerdo y el Ministerio Fiscal aceptó la aplicación de las circunstancias atenuantes muy cualificadas de reparación del daño y de estado pasional. Hay que recordar que la sección de Criminalidad Informática de la Fiscalía Provincial había interesado para Aurah Ruiz una condena de 100 días de trabajos en beneficio de la comunidad o un año y tres meses de prisión por haber cometido acoso sobre Jesé.

Según los hechos admitidos por Aurah, la misma mantuvo una relación sentimental análoga a la conyugal con Jesé Rodríguez, fruto de la cual tuvieron un hijo nacido el 26 de junio de 2017 con una enfermedad, según el fiscal José Antonio Díez.

Desde el 28 de enero del 2018 y tras haber terminado tal relación sentimental por decisión de Jesé, hasta julio de dicho año, la acusada en el marco de una actitud de reproche público por Internet al futbolista por no ocuparse debidamente de su hijo común, realizó una serie de actos dirigidos a afectar negativamente el desarrollo ordinario de su vida, apremiándole para que destinase más dinero a gastos relacionados con dicho hijo y a que estuviese con éste mas tiempo, según reconoció. Así, la acusada publicaba la información que sus seguidores, a modo de reporteros en las redes sociales, le remitían –en ocasiones con imágenes tomadas por éstos– sobre la localización y actividades de Jesé, lo que al mismo le generó una situación de permanente observación y espionaje, al tener la acusada cientos de miles de seguidores en Instagram, resultando evidente la posibilidad de ser detectado por alguno de ellos presto a facilitar la información a la investigada para que la divulgase ilustrando sus reproches en Internet.

Aurah le dirigía comunicaciones personales directas de muchos de sus comentarios mediante el enlace al perfil personal de Jesé en las redes. También anunciaba su propósito de no cesar en tal conducta de seguimiento y agobio a Jesé y alquiló un barco propiedad de éste y lo hizo a través de dos amigas para que Jesé no se enterase de que iba a usarlo, y así luego elaborar vídeos en vivo en Instagram con afán de recriminarle y ejercer mayor presión sobre él en dicha estrategia general de hostigamiento.

Tanto Aurah como Jesé se besaron y abrazaron al verse y abandonaron juntos de manos el edificio judicial.