Imagen de archivo de una niña con TEA en una de las terapias que sigue. / JUAN CARLOS ALONSO

La atención temprana en Canarias: «Promesas y unidades que no llegan»

Las familias continúan engrosando las largas listas de espera para que sus hijos e hijas accedan al servicio. De los once gabinetes previstos solo están funcionando seis

Luisa del Rosario
LUISA DEL ROSARIO Las Palmas de Gran Canaria

La atención temprana en un conjunto de actuaciones para niños y niñas de 0 a 6 años con déficit de desarrollo o con riesgo de padecerlo como los que pueden producir los trastornos del espectro autista (TEA) y que incluye fisioterapia, logopedia, estimulación, psicomotricidad y psicoterapia. «La atención temprana al desarrollo infantil es fundamental para la salud y la vida de todo niño o niña que enfrenta o está en situación de riesgo de afrontar una barrera en su proceso de desarrollo. La diferencia entre acceder o no a una intervención realmente precoz y con prácticas basadas en la evidencia científica puede marcar la diferencia entre alcanzar un mayor o menor grado de autonomía y mejorar su salud y condiciones de vida presentes y futuras», recuerda la Plataforma por la Atención Temprana y los Derechos de la Infancia con diversidad Funcional (Patdi), en el manifiesto por el día nacional de al atención temprana que se celebra hoy jueves 16 de junio.

En Canarias, sin embargo, siguen sin implementarse unidades públicas de atención temprana en todas las islas y, de hecho, aún no se han terminado de desarrollar las once prometidas por el Gobierno canario.

9.000

Según la Plataforma por la Atención Temprana y los Derechos de la Infancia con diversidad Funcional en Canarias hay 9.000 niños y niñas que requieren atención temprana. Según Sanidad, en 2021 se atendieron a 557y en el primer trimestre de 2022 a 258.

«Seguimos igual. Promesas y promesas», lamenta uno de los portavoces de la plataforma, Miguel Llorca. «De las 11 unidades previstas tendrían que haber tres en Gran Canaria y tres en Tenerife. Este martes de abrió la segunda de Tenerife. Esperamos por las terceras en esta isla y en Gran Canaria, que la van a poner en la zona norte», lamentó Llorca.

Además, la segunda de Gran Canaria, abierta en Vecindario, «ha empezado a funcionar hace 15 días y sigue padeciendo falta de personal. No cuenta con psicomotricistas y ya tiene una lista de espera. Todas las unidades que están funcionando en Canarias tienen listas de espera. En Lanzarote no hay unidad y ni se sabe cuándo la va a haber, y en La Gomera y El Hierro tampoco hay», añadió el portavoz de Patdi. En total, de las once previstas solo están en funcionamiento seis.

Ayer Sanidad informó en nota de prensa que las cinco que faltan se pondrán en marcha «en el segundo semestre» de este año.

Una ficha financiera para el plan

Preguntado por las causas que alega el Gobierno canario para estos retrasos Llorca afirma que lo que les dan «largas. Nos dicen que están en ello, que entienden que van retrasados y que no van en ritmo que les gustaría porque encuentran muchas dificultades para conseguir personal, además de la ubicación. Por eso nosotros en la reunión que tuvimos con el presidente canario (Ángel Víctor Torres) le pedimos el compromiso de que dotara el plan de una ficha financiera para que haya dinero y que la contratación la hagan con convocatorias específica para cubrir necesidades de las unidades con los criterios que dice la ley. Hasta ahora se tira de las listas de las gerencias de los hospitales donde se ubican las unidades de atención y concursa el personal que no es especialista en atención temprana. Se hace con criterio sindical más que profesional», señala el portavoz de Patdi.

Esta reunión con Torres fue «hace dos meses» y desde la plataforma se ha decidido dar «un margen» para que el Gobierno canario pueda ir concretando el plan hasta después del verano aferrándose «a los compromisos que adquirieron», pero lo tienen que cumplir, desea Llorca. «Es que la ley se aprobó en 2019, y cuando no es la pandemia es el volcán de La Palma», lamenta y añade que de lo que no se dan cuenta es que precisamente la covid-19 «ha agravado la situación de los menores y aumentado la patología porque son niños que no han tenido relaciones, se ha abusado de lo virtual y estos niños tienen dificultades para la comunicación y las relaciones sociales», abunda.