Clientes en un local de apuestas deportivas en Madrid. / SUSANA VERA / REUTERS

Las apuestas 'on line' crecen en España a pesar de la nueva ley

Las marcas electrónicas invierten más en publicidad y crecen en cantidades apostadas, según las cifras del sector, mientras las demás modalidades de azar caen

Doménico Chiappe
DOMÉNICO CHIAPPE Madrid

El juego 'online' crece en España. Con un «circulante» (dinero total apostado) de 13.600 millones de euros mantuvo su tendencia en ascenso en un año en que las demás modalidades de apuestas han caído. Desde 2019 incluso la Lotería de Navidad cayó un 30%, de 919 millones facturados en 2019 a 641 millones un año después. La caída es similar en todas las loterías y mayor en las apuestas presenciales, con descensos de un 40% de media en los casinos, bingos, salones de juego y máquinas de hostelería. Pero la apuesta 'on line' creció casi 15%, y podría mantener esa tendencia en 2021, según el Anuario del Juego en España 2021, publicado por el Consejo Empresarial del Juego, la patronal de las apuestas que encarga su elaboración a la Universidad Carlos III.

Con un reparto de premios de 14.360 millones de euros, que en su mayoría vuelven a las tragaperras, mesas de cartas o taquillas de apuestas, las casas de apuestas mantienen que sus ingresos han caído un tercio de los registrados en 2019, siempre según el «juego real», que es la cifra de la que prefieren hablar los autores (patronal y académicos), en la a lo apostado se le restan los premios y el «rejuego» (volver a apostar lo ganado, una característica del impulso ludópata). En ese «juego real», que disimula las cantidades reales en lid, los españoles se dejaron 20.855 millones de euros, lo que consolida una tendencia a la baja debido a la pandemia y a la normativa más restrictiva para la publicidad, en vigor desde hace unos meses. Las cantidades jugadas han pasado de los 32.000 millones de récord marcado en 2018 a los poco más de 20.000 del periodo pasado, siempre en esa tabla de «juego real».

En cuanto al «circulante» (el dinero que se gana y pierde en una misma sesión, es decir, las verdaderas cantidades apostadas, en la propia definición del Anuario) no hay cifras totales claras en este nuevo informe de la Universidad Carlos III. Pero en algunos desgloses se aprecia que también han caído tanto en las mesas de juego, a casi una cuarta parte (de 8.300 millones de euros en 2019 a 2.600 millones en 2020), como en las máquinas (de 3.870.000 a 1.721.000).

Sacrificio

Los autores del informe hacen énfasis en el efecto de la pandemia y las restricciones para las salas presenciales de apuestas, y no mencionan en ningún apartado las consecuencias de la nueva ley que regula la publicidad del juego 'on line', para contener la ludopatía. No obstante, el sector es optimista: «a lo largo de los meses de 2021 el gasto en juego se está recuperando».

Este año la asociación de compañías de apuestas ha querido presentar su informe en la sede del sindicato UGT para dar un enfoque más pronunciado hacia los empleos que generan. Señalan que dan empleo a unas 85.000 personas, la mayoría dedicadas al «juego privado». «La mitad de los empleados estuvieron en ERTE», aseguraron. En la presentación, la UGT reconoció «el sacrificio» de los trabajadores y trabajadoras por el «parón».

'Full' de leyes

A pesar de las restricciones para el sector 'on line' aprobadas este año, las marcas de apuestas electrónicas invirtieron 147 millones en publicidad el año pasado, casi el doble que todas las loterías juntas. Si se suman los patrocinios, el monto asciende a los 228 millones de euros, un aumento de 14%. En ese lapso la ONCE redujo su inversión hasta 34 millones, indica el Anuario por la «reducción de márgenes».

«Previniendo» la entrada en vigor de la nueva ley, el sector invirtió en los primeros meses buena parte de su presupuesto, que se ha duplicado desde 2016. En los primeros meses de 2021 se dedicó 130 millones de euros a la publicidad y otros 16 millones a los patrocinios, bastante más que en los años anteriores. Un envite que hace «take over» sobre la mesa y se lleva de premio un crecimiento en apuestas 'on line' que burla el intento de frenar los juegos de azar, sobre todo digitales.