5.228 canarios vegetan en una «lista oculta» a la espera de la Dependencia

01/10/2019

Derechos Sociales descubre un gasto de un millón de euros en un gestor de expedientes que nunca funcionó. Ningún demandante ha entrado en el sistema desde diciembre de 2018; están en un registro fantasma

El director general de Dependencia y Discapacidad del Gobierno de Canarias, Miguel Montero, desveló este luens que se ha encontrado con una «lista de espera oculta» con 5.228 personas, a fecha de este lunes, que habían solicitado la ayuda a la Dependencia pero que sus datos no se han grabado en el sistema, sino «en una tabla de Excel», con los problemas de seguridad que ello conlleva, advirtió. Se trata de personas que ni siquiera están a la espera de que se valore su grado, sino que están apuntadas en una lista ajena al sistema.

Esos 5.224 demandantes «fantasma» de la Dependencia se suman a los cerca de 30.000 que sí están en el sistema pero que, o bien están pendientes de la evaluación que determina el grado de dependencia que tienen (13.064 personas), o bien ya tiene el grado, pero están a la espera del programa individual a la atención, PIA (14.788 personas).

El descubrimiento de esa lista ajena el sistema lo hizo el nuevo equipo de la Dirección General de Dependencia y Discapacidad de manera fortuita, mientras intentaba ver la manera de integrar un gestor de expedientes que mejorar lo que hay y que permitiera la consulta tanto de cabildos como de ayuntamientos e incluso que el propio usuario supiera en que punto está su expediente, explicó Montero.

Preguntando sobre cuál sería el coste de un programa informático para gestionar expedientes, relata Montero, se llevaron otra sorpresa: en la época de Inés Rojas (CC), cuando el departamento que ahora dirige Noemí Santana se denominada de Políticas Sociales, se hizo un gasto de cerca de un millón de euros en un aplicativo para dar de alta a los demandantes «que no funcionó nunca» porque, entre otras cosas, no era compatible con el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso). El aplicativo «se pagó, se probó, pero sin contar con los trabajadores del servicio, y, como no funcionó, la empresa externa que lo instaló se lo llevó», dijo Montero, para denunciar que «ese programa no existe».

Ahora, avanzó, su departamento está trabajando para complementar lo que hay y poder tratar los datos de las personas demandantes de manera segura y no con una «chapuza» que lo que ha hecho es «generar un nuevo problema»: la lista de espera oculta que lleva a que «si hoy alguien solicita la Dependencia no se sabe cuánto tardará en entrar en el sistema». Las últimas personas registradas son de diciembre de 2018; «los solicitantes de 2019 aún no están en ningún lado».

Montero reconoce que no tiene una «solución inmediata» pero que técnicos de su departamento están ya buscando el mejor gestor de expedientes –conociendo cómo funcionan en Castilla y León y Valencia–y que ya ha incorporando 500.000 euros al presupuesto de 2020 para su puesta en marcha.