La Sala considera probado que abusó de tres menores, aunque uno rehusó denunciarlo

16 años para un profesor que abusó de alumnos

06/12/2017

La Audiencia notificó este martes la sentencia que condena a 16 años de cárcel al profesor de gimnasia de Las Palmas José Luis Sánchez Castellano, de 47 años, como autor de dos delitos de abusos sexuales continuados sobre dos de sus alumnos, ambos menores.

Las Palmas de Gran Canaria

La Sección Primera de la Audiencia de Las Palmas notificó este martes la sentencia que condena a un total de 16 años de prisión al profesor de gimnasia rítmica grancanario José Luis Sánchez Castellano, de 47 años en la actualidad, como autor de sendos delitos continuados de abusos sexuales a menores, según la Sala consumados sobre dos de sus alumnos, ambos menores de 16 años cuando sucedieron los hechos declarados probados.

La sentencia considera acreditado que entre los meses de diciembre de 2011 y junio de 2012, siendo Sánchez Castellano profesor de gimnasia rítmica en las instalaciones del polideportivo Tonono de Arucas (Gran Canaria, provincia de Las Palmas), mantuvo relaciones sexuales «en repetidas ocasiones» con un menor nacido en noviembre de 1996, «el cual se había matriculado en las clases que impartía el acusado porque estaba muy ilusionado con practicar deportes aéreos con el mismo, por el que sentía admiración y respeto y del que tenía muy buenas referencias», enfatiza el fallo, «pues al parecer varios de sus alumnos habían ingresado posteriormente en el famoso Circo del Sol, toda una referencia en el sector».

Detalla la sala que la primera ocasión en la que el acusado y el menor mantuvieron relaciones sexuales fue en la sala del polideportivo de Arucas. El acusado, con la excusa de ayudar al menor «a estirar», y sin su consentimiento, le bajó los pantalones y le practicó una felación.

«Muy afectado por lo ocurrido», dice la sentencia, el menor estuvo dos semanas sin ir a las clases del acusado, y cuando decidió volver, éste le dijo que «lo había hecho todo por ayudarle» y que iba a ser «bueno para él».

Unas tres semanas después el entrenador volvió a practicarle una felación sin consentimiento, y desde entonces y hasta en final de las clases, «casi siempre una vez por semana», el acusado le tocaba los genitales al niño o le practicaba una felación, «siempre sin el consentimiento del perjudicado».

Tras acabar aquel curso, el procesado impartió clases en la playa de Las Canteras, y el niño afectado participó en ellas, sin que se repitieran los episodios sexuales. Creyendo que las acometidas habían terminado, el menor decidió acudir a un «evento aéreo» en el que participaba el profesor que tuvo lugar en el Parque de Santa Catalina en la noche del 21 de julio de 2012.

Al terminar, el profesor se ofreció a llevar al niño a casa de su abuela, y en el coche le realizó tocamientos y consumó el acto sexual completo sin usar protección.

La sentencia declara probado que a consecuencia del impacto emocional negativo causado por las relaciones sexuales mantenidas con el acusado, su primera víctima «necesitó ayuda psicológica hasta el año 2014».

La segunda víctima sufrió los abusos de Sánchez Castellano en 2007, cuando contaba 12 años. Su hermana era amiga de una hermana del acusado, y la acompañaba en las visitas a la casa familiar del profesor de gimnasia. Un día se lo llevó a su habitación, simuló que jugaba a hacerle cosquillas y acabó practicándole una felación, sin su permiso. En otra ocasión, puso su pene en la boca del niño.

También ésta víctima precisó ayuda psicológica

Tercer caso. La Sala cree probado que el acusado abusó sexualmente de un tercer menor –de 15 años– con el que practicó actos sexuales no consentidos en 2010 en ocho ocasiones aproximadamente, en un gimnasio de la zona de Mesa y López, pero no le condena por ello porque el afectado relató los hechos cuando ya era mayor de edad y manifestó expresamente que ni reclamaba ni se sentía perjudicado.

«Depredador». La Sala destaca en su fundamentación la «innegable brillantez» del informe del fiscal Carlos Seijo al final del plenario. Recuerda que calificó al acusado de «depredador sexual de víctimas menores de edad siempre al acecho de objetivos propiciatorios fáciles de cazar y que por su personalidad garantizasen el silencio y la impunidad».

Reproche. El Tribunal, formado por los magistrados Miguel Ángel Parramón (ponente), Pedro Herrera y Eugenia Cabello, reseña en el fallo que «comparte» el criterio del representante del Ministerio Público, y enfatiza que «ese comportamiento de depredador sexual aumenta la antijuricidad y el desvalor de la conducta, que se estima merecedora del más enérgico juicio de reproche».

Anoche ya durmió en prisión

El acusado se encontraba en libertad provisional –sólo estuvo preso cuando fue detenido, el 20 de agosto de 2012, tras la denuncia de los padres de uno de los menores–, pero la Audiencia aprovechó ayer martes el trámite de notificación de la sentencia para ordenar su ingreso preventivo en prisión con el visto bueno del fiscal. Sin esperar a que el Supremo se pronuncie finalmente sobre el caso, dada la gravedad de los hechos y el riesgo de sustracción de la Justicia del acusado. José Luis Sánchez Castellano ya durmió anoche en la prisión. Además de la condena penal, la Sala le obliga a indemnizar a cada una de sus víctimas con 18.000 euros y se le inhabilita para trabajar con menores durante cinco años. Durante el juicio, el acusado admitió únicamente tocamientos y dos o tres felaciones con uno de los niños, alegando que había consentido. El tribunal da pleno crédito a los menores, avalados por periciales.