La cesta de la compra se recoloca por encima de la media canaria

26/08/2018

Especialmente caras están siendo este año verduras y frutas frescas, pero también están con precios elevados los productos congelados y en conserva, así como los lácteos y sus derivados

En verano de 2015, así como posteriormente en el periodo estival de 2017 pudieron los consumidores lanzaroteños, al menos que se sepa desde que hace mediciones al respecto el Instituto Canario de Estadística (Istac) de una cesta de la compra por debajo de la media regional. Este verano, desafortunadamente, ya no es así, puesto que la media lanzaroteña está por encima de la media canaria en un 1,13%.

Se debe especialmente a que en Lanzarote se pagan especialmente caras las verduras y las frutas frescas, según el último informe del Istac, con valores por arriba de los precios de referencia en Canarias cercanos al 7%. Y algo similar acontece con los lácteos y derivados, así como con las conservas y los productos congelados, que cuestan sobre un 6% más, en relación a los valores medios en la región.

También se ve obligado el consumidor lanzaroteño a asumir sobrecostes en el caso de adquirir bebidas de cualquier tipo, productos para la higiene personal y pescados frescos; así como productos de alimentación considerados como secundarios.

Al menos, eso sí, queda el consuelo de que en territorio lanzaroteño se paga ligeramente por debajo de la media de Canarias al tiempo de adquirir pan, cereales y productos de charcutería, así como aceites y productos para el cuidado del hogar, si bien por márgenes escasos. Mayor es la diferencia a favor del consumidor local en lo que al precio medio de la carne fresca se refiere, atendiendo a las conclusiones aportadas desde el Istac.

Y con la consideración de que en ninguno de los apartados se consigue que sea en Lanzarote donde se ofrezcan los precios más económicos, que se siguen dando estos días principalmente en las dos islas capitalinas.

Con estos parámetros, los lanzaroteños padecen una cesta de la compra cara, con precios solamente por debajo de los que se ven obligados a soportar los consumidores de La Gomera y El Hierro; y con cierta diferencia con respecto a Fuerteventura y La Palma, pese a tratarse estos dos últimos territorios de islas con condiciones parejas a las de Lanzarote, en cuanto a medios de distribución y oferta de negocios.