El Cabildo lleva a la mayoría de menores inmigrantes a un único albergue

10/10/2018

Siguen atascadas las pruebas óesas para comprobar la edad de los inmigrantes llegados de modo irregular

El Cabildo de Lanzarote inició este miércoles el traslado de la mayoría de los menores inmigrantes a su cargo al albergue de La Santa, que ha habilitado, tras decretar la Emergencia Humanitaria en materia de inmigración, ante el abundante número de pateras que están llegando a la isla en las últimas semanas (solo en lo que se lleva de mes de octubre ya van 11 embarcaciones y ayer mismo llegó otra con presencia de 30 ocupantes).

Desde la institución informaron que a lo largo del jueves estarán prácticamente alojados la mayoría de los más de cien jóvenes, en este albergue con capacidad para 120 personas, en adecuadas condiciones de habitabilidad y no en carpas improvisadas de campaña como hasta ahora. Entrada la tarde se inició el traslado de unos 70 menores de los cerca de 120 a cargo de la institución, que corresponden a los 36 que se encontraban alojados provisionalmente en el albergue del Aula de la Naturaleza de Máguez, 16 de los alojados en Yaiza y los 18 que llegaron en la patera de ayer hasta La Santa. El trámite ha sido complejo, dado que la empresa que hasta ahora explotaba este albergue por concesión administrativa ha tenido que realojar a los clubes deportivos y colegios que hasta ahora ocupaban el recinto. Además, ha habido que ajustar detalles sobre la contratación por el Cabildo de servicios de vigilancia y monitores. La Consejería de Bienestar Social que dirige Maite Corujo informó de que solo una quincena de menores seguirán en los pisos tutelados por la Dirección General del Menor dependiente del Gobierno de Canarias, en el municipio de Yaiza, por lo que ya ayer empezó a desmantelarse el campamento improvisado en carpas de campaña y colchonetas.

Por otro lado, el Ayuntamiento de Yaiza manifestó a través de una nota el malestar de los vecinos de este municipio por las molestias que están causando los menores, que de forma improvisada estaban alojados en las carpas. Piden más seguridad ya que los jóvenes deambulan por el pueblo pidiendo dinero a los vecinos, al tiempo que se ha visto proliferar la basura en las inmediaciones del centro de acogida.

Siguen atascadas las pruebas óseas a los menores, lo que impide su traslado entre islas. El proceso es muy lento, según Servicios Sociales del Cabildo.