Helados El Canario, nuestro helado es un alimento

26/07/2018

Helados El Canario es una de las ocho empresas de helado realmente artesanas del mundo, que controla todo el proceso desde los ingredientes a la mesa, para ofrecer un producto que sabe a Canarias, que sorprende y que se disfruta sin prisa.

La empresa Helados El Canario no es una empresa como cualquier otra, en ella, Leonardo Verde, su gerente, recibe a sus clientes en su propia casa y les ofrece una degustación de sus productos, un paseo por su finca y la posibilidad de conocer el proceso de elaboración, a sus cabras y sus árboles frutales. Leonardo empezó en esto de los helados «como un juego, para pagar las facturas» y desde 2011 cada año duplica su facturación. Sin embargo, en Helados El Canario tienen claras sus prioridades, un producto artesano, con sabor canario, productos frescos y de la isla y con el cariño que caracteriza a la empresa.

Helados El Canario, nuestro helado es un alimento

En este negocio no hay carta, cada día hay 16 variedades de helado para dejarse sorprender, en las que manda la imaginación, la innovación y la naturaleza con sus productos de temporada. Helado de plátano con gofio, de café, de jengibre con canela,de bizcocho de Moya, el mantecado, de tuno indio con miel o con naranja, de crema canaria, higos, aguacate con menta y naranja, dátiles, queso, avellanas y nueces, fresas con albahaca, chocolate con pimienta... los sabores van y vienen en la cartera de productos de Leonardo Verde donde existe la posibilidad de pedirlos por encargo y personalizados, haciendo realidad cualquier capricho del paladar.

«Nos diferenciamos por frescos, por apostar por la pasión, por el sabor y no solo por el negocio»

El secreto de los Helados El Canario es que «son un alimento» donde se apuesta «por el sabor de la tierra», por la leche fresca de cabra, por inventar diariamente, por la calidad y sobre todo por la pasión y el amor. «Lo más importante es hacer lo que te hace feliz, recibir al cliente como un amigo, darle un refugio donde aislarse de todo», explica el gerente, «en esta vida hay que mirarse más a los ojos, dejarse sorprender y aprender a disfrutar».

Por eso es que aunque le han dado la posibilidad de expandirse a otras islas, a grandes superficies e incluso al extranjero, Leonardo Verde y su empresa siguen afincados en Gran Canaria, «expandirse significa que nuestros helados dejarían de ser lo que son» y eso «es lo que nos mueve, lo que el cliente quiere y por lo que se fundó este negocio».

Helados El Canario, nuestro helado es un alimento

En Helados El Canario se comienza el día pasteurizando 400 litros de leche fresca de cabra, de su propio ganado repartido en varios puntos de Gran Canaria y de ejemplares que viven sueltos. En el mantecado utiliza sus propios frutos, quesos, hierbas y condimentos, y si no, de compañeros agricultores del municipio, siempre ecológico, sin pesticidas ni aditivos. En la producción de un tanque de helado, de 40 litros, Leonardo dedica al menos tres días, «porque lo bueno se hace despacio».

En algunos de sus productos, «invertimos hasta 40 días, como en el de calabaza» y es que «aunque otros heladeros los producen en dos horas, a mí no me sabe igual» y al cliente tampoco, asegura, el buen helado «es el helado sin prisa».

Helados El Canario, nuestro helado es un alimento

Para Helados El Canario, lo importante es la cercanía y el tú a tú, la calidad y la personalización, con una producción especial para intolerantes a la lactosa, al gluten o cero azúcar, porque aunque con esta diferenciación a veces tiene pérdidas, «mimamos el mercado».

«Yo siempre me decanto por las opciones saladas y atrevidas, como aperitivo», ha confesado el gerente, Leonardo Verde, «el café 100% natural y propio, el de vino tinto pisado por nosotros, mantequilla con sal rosa del Himalaya con caramelo americano o el de chocolate con bacon», explica, aunque el gran líder «es el clásico de fiesta y el de turrón», que fue reconocido por la revista Helado Artesanal, la publicación más importante del sector, italiana y traducida a 14 idiomas.