«Me veo en la calle y sin ingresos»

07/05/2019

La Audiencia desahucia a Rita María Pérez y, con ella, se quedarán sin casa su hija de 2 años y otro de 19. A finales de 2015 okupó un piso social en Las Huesas «que llevaba años deshabitado»

La niña, que cumple dos años el próximo 9 de mayo, balbucea en la habitación de al lado. Vive ajena, en su inocencia, al drama por el que pasa su madre. A Rita María Pérez Martín se le acaba el tiempo. Una sentencia, ya firme, de la Audiencia Provincial, dictada el pasado 5 de abril de 2019, la condena a dejar libre el techo que les da cobijo desde noviembre de 2015. Y se ve en la calle, con dos hijos (tiene uno mayor de 19) y sin ingresos. No cobra ni el paro. Solo percibe 120 euros de manutención del padre de su niña.

La casa, una vivienda social situada en Las Huesas, ni es suya ni se la adjudicó el Gobierno canario, y ella lo reconoce de entrada, pero también es cierto que, según apunta esta joven, llevaba años deshabitada. «La adjudicataria debe 17 años a la comunidad de vecinos», se queja. Su hermana vive justo enfrente y Rita solía venir a pasar los fines de semana con ella. Así que se pasó años acechando la vivienda. «Mi hermana lleva 8 años aquí y ha visto a la adjudicataria real de la casa un par de veces, y de casualidad». Como veía que estaba vacía, y como ella arrastraba ya dos desahucios previos en casas de particulares en las que había estado de alquiler, decidió poner fin a su nomadismo y se metió dentro. «No tenía ni cerradura, sino un candado y una chapa». Y según afirma, lo que se encontró fue un estercolero. «Ni te imaginas cómo estaba».

Todo juega ahora en contra de Rita. La primera sentencia en contra le llegó en junio de 2018. Y la segunda, de la Audiencia Provincial, y ya firme, es de primeros de abril de 2019. «Me daba un mes para dejar la vivienda voluntariamente, pero a mí el abogado no me la da hasta el 25 de abril, y es el 26 cuando yo empiezo a moverme». Luego el primer plazo que le dieron lo tiene vencido. Caducó este fin de semana. Para colmo, le cayó una multa de 450 euros. «Encima que no tengo a dónde ir, me hacen pagar, yo no entiendo nada».

Su último recurso es la administración pública. Asegura Rita que lleva en la lista de espera por una vivienda pública desde hace 18 años. «Y nada». Pero se halla en situación de emergencia habitacional. Ya acudió a dar parte al Gobierno canario y, por lo pronto, no salió contenta. «La trabajadora social me trató mal, me dijo que qué quiero ahora, que si encima quiero que me den un premio por haberme metido en una casa que no es mía; y yo sé que hice mal, pero es que llevo años esperando por una vivienda, y el gobierno diciendo que no queda ninguna vacía; esta es una prueba de que no es así, estaba abandonada».

Y también ha acudido al Ayuntamiento de Telde. El viernes pasado registró por escrito una petición para que la reciba la alcaldesa, y ya le ha comunicado que pronto la echarán a la calle. «Les comuniqué la primera sentencia y no hicieron nada, a ver si ahora me pueden ayudar». A eso se encomienda. «Si yo soy la madre de mis hijos, la alcaldesa es como la madre del pueblo».