«Me caí en un hoyo, me sacó de los hombros y noté algo en la espalda»

17/05/2018

El menor de diez años que presuntamente sufrió abusos sexuales testificó ayer en el juicio contra su supuesto agresor, quien dijo no recordar nada y aseguró que él jamás haría algo así.

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Iba caminando con mis amigos y salió un hombre desnudo del agua y se echó a correr detrás mía y me caí en un hoyo.

- ¿Te dio miedo?

- Me asusté un poco

- ¿Y qué pasó después?

- Me caí en el hoyo y me cogió de los hombros y me subió.

- ¿Notaste algo extraño?

- Noté en la espalda algo.

- ¿Estaban los cuerpos pegados?

- Sí».

El fiscal dejó de preguntar. La abogada defensora tampoco lo hizo.

Así describió la escena el pequeño de diez años que, cuando tenía ocho, fue la presunta víctima de A.E.G.M., que ayer fue juzgado por abuso sexual a un menor.

El encausado admitió que la tarde del 14 de agosto de 2016 estuvo comiendo con unos amigos en la playa de Melenara, que bebió mucho y que, además, consumió cocaína.

«Sé que bajé a la playa a bañarme, pero no recuerdo nada más», testificó. «No soy consciente de si estaba desnudo ni de haber molestado a alguien. Si lo hice, pido disculpas».

A preguntas del fiscal, aseguró no recordar si se quitó el bañador en el agua, si agarró a un menor del brazo, si le dijo «toma, fuma la cachimba» y «ven aquí para que te toque y me toques», si intentó masturbarse y si levantó en brazos a uno de ellos y le rozó la espalda con los genitales, como así sostiene la acusación.

Ido. Todos los testigos, salvo uno de los agentes de policía que le detuvieron tras casi una hora esperando a que saliera del agua, coincidieron en que el acusado estaba «como ido».

La madre del menor dijo que unos amigos le alertaron de que un hombre desnudo había invitado a sus hijos a tocarle. «Corrí y le vi en el agua. Le llamé y salió diciendo que no había hecho nada. Le di un cachetón, se cayó de lado y echó a correr. A mí me dio una crisis de ansiedad».

Un hermano mayor relató cómo «ese tío le pasó los genitales a mi hermano por la espalda. Corrí pero se metió en el agua y empezó a nadar».

Un amigo que comió ese día con el acusado, confirmó que estaba muy bebido y que tomó cocaína. «Su comportamiento no era normal. Le acompañé a que se bañara en el mar y quería hacerlo desnudo. Le quise llevar a casa y se puso impertinente. Estaba desquiciado. Al final, me fui», dijo.

En cuanto a las pruebas periciales, una perito ratificó que el acusado no presenta taras mentales y que ha estado en tratamiento psicológico por consumo de alcohol y drogas. No pudo corroborar si el día de autos estaba bajo los efectos de alguna sustancia, porque no hubo análisis.

El acusado, en su intervención final, volvió a negarlo todo. «Me duele lo que he escuchado. Jamás lo haría».