La ciudad limpia el 85% de su deuda

05/05/2019

El Ayuntamiento pasa de deber 153 millones de euros en 2015 a los 22,1 que prevé tener pendiente de pago a los bancos al cierre de 2019. El gobierno local hace balance de su gestión económica y asegura que los frutos del esfuerzo del mandato harán que la ciudad despegue a partir de 2020.

g. Florido / telde

El Ayuntamiento deja atrás el acoso de los números rojos. Después de una dura travesía económica marcada por la falta de liquidez, la elevada deuda y las colas de proveedores a la puerta pidiendo el pago de sus facturas, se abre una senda despejada que le permitirá afrontar la próxima década con mejores cimientos. Telde está a punto de limpiar su deuda. La habrá bajado en cuatro años en un 85%. Pero también ha logrado quedarse al día en el pago de las certificaciones mensuales de sus servicios básicos y ha reducido de forma exponencial un indicador, el del Periodo Medio de Pago a Proveedores, que el Ministerio de Hacienda usa como baremo para retener o no parte de los recursos del Estado que corresponden a cada municipio.

Quizá el dato que mejor refleje el fruto del saneamiento de estos años sea la evolución de la deuda del Ayuntamiento. En 2015 era de casi dos veces su presupuesto anual, 153 millones de euros, a 31 de diciembre de 2018 había bajado 100 millones, hasta los 55 millones, y ahora la previsión anunciada por el gobierno local es que, con los 26,6 millones de los remanentes del año pasado, al cierre del ejercicio del 2019 la deuda se habrá reducido a los 22,1 millones, una cuantía que los especialistas del área económica municipal entienden asumible en apenas un año, durante 2020. Y para que esto haya sido posible ha sido vital que el Ayuntamiento haya cerrado tres años seguidos con superávit.

¿Y qué consecuencias tendrá saldarla? La posibilidad de que Telde se libere del plan de ajuste al que ha vivido sometido desde 2012. El gobierno de entonces, acosado por las deudas, se acogió a una línea de ayudas que abrió el Gobierno de España, pero era un salvavidas económico con condiciones. Tenía su peaje. El Instituto de Crédito Oficial (ICO), un organismo del Estado, avaló al Ayuntamiento un préstamo con varias entidades bancarias de 72 millones de euros. La letra pequeña de aquel contrato obligaba a la ciudad a un duro plan de recortes que implicó subir todos los impuestos, cerrar las tres escuelas infantiles y ajustar al mínimo los contratos de servicios básicos como el de la basura o parques y jardines, que tuvieron que echar personal a la calle, de ahí que los ciudadanos se quejen hoy de calles sucias o jardines mal cuidados.

Telde se apretaba el cinturón, se cosió los bolsillos y vio limitada su capacidad de gasto. Ese contrato tiene que estar en vigor hasta que se salde el último céntimo de esa deuda. Estaba previsto que eso pasara en 2032. El gobierno local (NC-CC-CCD) ya logró en 2018 pagar 17 de aquellos créditos, adelantar 14 años de cuotas bancarias y ahorrarse 2 millones de euros en intereses. Ahora asegura que en 2020 el Ayuntamiento estará en condiciones de quitarse de encima ese plan de ajuste. Solo le quedan 22 millones. La alcaldesa, Carmen Hernández, lo subraya. «Entonces la ciudad tendrá libertad para mejorar sus servicios, invertir en la mejora de sus barrios y contratar personal». Y no hace ni un mes que el pleno aprobó por unanimidad el compromiso de bajar los impuestos, eso sí, una vez desaparezca la losa del plan de ajuste.

El ejecutivo municipal saca pecho y atribuye esta mejora de la economía municipal a una gestión «seria y rigurosa», comprometida con el saneamiento de la corporación. «No solo porque quien paga descansa, como dice el dicho popular, sino porque los intereses bancarios nos estaban comiendo». Pero también subraya en negrita lo que de su parte han puesto los ciudadanos, que llevan años pagando impuestos altos por servicios que no llegan a todos. Y hay un tercer factor, que no ha sido baladí: la mejora de la situación económica en general. Hay más movimiento en la calle y entran más ingresos en el Ayuntamiento. Eso se nota.