Los trabajadores protestaron frente a Servicios Sociales

El impago de las nóminas lleva a la huelga al centro de alzhéimer

    Cargando reproductor ...
13/03/2018

La plantilla del Centro de día para enfermos de alzhéimer de La Pardilla se concentró ayer frente a la Concejalía de Servicios Sociales en protesta por los reiterados impagos que llevan sufriendo desde hace un año por parte de Ralons Salud y critican la actitud del ayuntamiento de Telde.

ETIQUETAS:

Somos pocos, pero contamos; queremos trabajar pero no sin cobrar». Estos son los gritos de protesta que abanderaron ayer los siete trabajadores del centro de estancias diurnas para enfermos de alzhéimer de La Pardilla en un parón de tres horas al frente de la sede de la Concejalía de Servicios Sociales. El motivo, los reiterados retrasos a la hora de cobrar sus salarios por parte de la empresa Ralons Salud desde hace un año.

En consecuencia, la plantilla ha decidido convocar parones mensuales de dos días que llevarán a cabo en función de si cobran o no en tiempo y forma y se plantean seriamente una huelga indefinida, según ha explicado Luis Collado, el representante de los trabajadores del centro. «No podemos callarnos más», afirma, señalando que la nómina de enero la percibieron el 2 de marzo y de la de febrero «aún no tenemos ninguna noticia».

En medio

Los afectados también critican al ayuntamiento teldense no imponer sanciones a Ralons por vulnerar sus derechos laborales, «teniendo en cuenta que se trata de un servicio municipal». La empresa vinculada a Miguel Ángel Ramírez asegura que los retrasos son culpa del Consistorio mientras que éste afirma estar al día. Según Collado, «se pasan la pelota de unos a otros» mientras ellos siguen «en medio», sin cobrar.

El representante de La Pardilla también explicó que reprochan a la institución la falta de noticias del nuevo contrato que estaba previsto salir a licitación a principios de año, con cláusulas sociales que garantizarían su estabilidad. «Demandamos una solución, venga de donde venga», afirmaron los congregados en medio del ruido de las bocinas.

Luis Collado, representante de los trabajadores afectados de La Pardilla / <b>Borja Suárez</b>
Luis Collado, representante de los trabajadores afectados de La Pardilla / Borja Suárez
Malabares con el sueldo

Los trabajadores del centro –en su mayoría mujeres– aseguran que «la situación es insostenible». Una de ellas explica que es madre de dos hijos y que solamente gracias al sueldo de su pareja puede llegar a fin de mes. «Hay gastos del colegio, de la comida, de la ropa... y si no nos pagan tenemos que hacer malabares para afrontarlos todos», afirma, recordando que el banco penaliza los retrasos y los números rojos.

Otra compañera la secunda, aunque desde una perspectiva distinta: «Yo no tengo hijos, pero sí gastos», apunta. «No es que me queje del importe que gano, pero si mi sueldo es de 650 euros al mes y te retrasas dos en pagármelo, al final tengo que vivir con la mitad, 325 euros», afirma justo antes de empuñar una de las pancartas demandando soluciones.