Risco Caído estará cerrado hasta diciembre

10/07/2019

El Cabildo inaugura el sábado el centro de interpretación sin la réplica exacta del santuario, que se hace en Madrid y no llegará a Artenara hasta noviembre. La sede de la fundación, que llevará también la Reserva de la Biosfera, se abrirá en Tejeda. El centro de visitantes carece aún de proyecto y de ubicación.

Este sábado se inaugurará el primero de los nuevos equipamientos y servicios vinculados a la declaración de Risco Caído y los Espacios Sagrados de Montaña de Gran Canaria como Patrimonio Mundial, el Centro de Interpretación de Risco Caído situado en el casco urbano de Artenara, según adelantó ayer el presidente del Cabildo, Antonio Morales.

El centro de interpretación del yacimiento de Risco Caído quedará inaugurado sin la réplica exacta y a tamaño real de la cueva número 6, ideada para reproducir en unos minutos y cualquier momento el fenómeno astronómico que protagoniza la cueva y evitar así una excesiva presión humana sobre el santuario prehispánico.

La réplica de la cueva que abandera la declaración del Paisaje Cultural por la Unesco se está haciendo en Madrid por la empresa Factum Arte, especializada en este tipo de reproducciones. El presidente del Cabildo auguró que su incorporación al centro de interpretación tendrá lugar antes de fin de año, en principio en noviembre.

Precisamente no será hasta fin de año cuando el marcador de estaciones de la población prehispánica vuelva a ser visitable por los ciudadanos. Permanecerá cerrado hasta entonces, habiéndose suspendido las visitas guiadas, debido a los trabajos previstos en el yacimiento arqueológico.

Morales también comentó que la sede de la Fundación Risco Caído, la entidad que se encargará de la gestión del Paisaje Cultural, será la siguiente dotación en ponerse en marcha, aunque todavía no tiene fecha, en este caso en un local del casco de Tejeda cedido por este consistorio cumbrero.

Sobre el futuro centro de visitantes del Paisaje Cultural, indicó que la ubicación no está elegida aún entre las parcelas urbanizables ofrecidas por los ayuntamientos de Tejeda y Artenara. Su creación, indicó, no pasa aún de ser una idea que ni siquiera cuenta con un proyecto de construcción.

El presidente del Cabildo subrayó que la semana que viene tendrá lugar la primera reunión de trabajo para la puesta en marcha de la Fundación Risco Caído, cuyos estatutos están avanzados, aseguró, resaltando que la financiación de sus actuaciones correrá a cargo de la corporación insular. No obstante, no renuncia a que otras administraciones públicas se impliquen económicamente, citando al Gobierno de Canarias, al Estado y hasta a la Comisión Europea.

Reserva de la biosfera

Morales resaltó, por otra parte, que la nueva fundación asumirá también la gestión de la figura de la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria, «que necesita de más medios», admitió, evitando duplicidades y dos gestiones diferentes sobre espacios coincidentes parcialmente.

El presidente del Cabildo destacó que la Unesco somete a los bienes que son Patrimonio Mundial a «una evaluación continúa» que obliga a darle cuentas de la gestión cada dos años y entre las medidas pendientes y recomendadas en el informe favorable a la declaración de Risco Caído citó las relacionadas con el impacto del cambio climático y la necesidad de elaborar un plan de prevención de incendios.

Un inventario de todos los yacimientos arqueológicos del territorio declarado es otra de las tareas a corto plazo.

Los alcaldes

El alcalde de Artenara, Jesús Díaz, agradeció «a los aborígenes y a nuestros antepasados» la declaración de Risco Caído como Patrimonio Mundial» y a los vecinos de la cumbre «que han vivido a golpe de pico».

Francisco Perera, el primer edil de Tejeda, confió en que sea «un punto de inflexión para evitar el despoblamiento» de las cumbres, mientras que Teodoro Sosa, el de Gáldar, apostó por mejorar la calidad de vida del territorio incluido en la declaración «para seguir teniendo a los mejores protectores del paisaje».

María del Carmen Rosario, alcaldesa de Agaete, celebró que la declaración incluya el patrimonio inmaterial de La Rama y resaltó que «ahora nos toca a todos trabajar con cabeza».