La zona turística del Norte se retranquea y crece la de La Aldea

30/05/2017

La revisión del Plan Insular de Ordenación (PIO) en trámites no limita la zona turística del Norte a los primeros 500 metros desde el mar, sin ganar camas; redelimita la de La Aldea, para meter Los Caserones y colar otras 700 plazas; y recorta la del Sur en los altos de Puerto Rico, entre otros cambios.

El desarrollo de nuevas piezas turísticas en el Norte dejará de estar limitado a los 500 metros más próximos a la costa una vez que entre en vigor la revisión del PIO vigente que está tramitando el Cabildo, que propone ampliar la zona apta para ello a las medianías de Gáldar, Guía, Moya y Firgas, así como a varios enclaves de Arucas.

Sin aumentar las 3.000 camas que el actual PIO autoriza en esa franja costera, la revisión apuesta aquí por fomentar los valores ambientales, patrimoniales y etnográficos, alejándose de la explotación del litoral como forma de diferenciar y especializar la oferta turística respecto de otros puntos de la Isla.

A la vez, al identificar como piezas agrícolas mixtas las vegas de Arucas, Guía y Gáldar introduce en ellas un mayor control de posibles procesos de urbanización, reconsiderando la posibilidad de clasificar suelo urbanizable para uso turístico que prevé el actual PIO.

La alternativa elegida incorpora a la zona turística los ámbitos de Llano de Los Quintana, Montaña Amagro, Gáldar, Guía, Moya, Casablanca, Firgas, Arucas, Cardones, Santidad, Casa Ayala y Tenoya. Tras barajarlos, excluye los del Valle de Agaete, San Juan y Los Giles.

En todo caso, el posible desarrollo turístico del Norte se circunscribe a actuaciones singulares en enclaves de escasa superficie sin explotación agrícola y solo en los bordes urbanos limítrofes con espacio agrícola.

La zona turística de La Aldea se redelimita para incorporar el área libre de Los Caserones, que reúne aptitudes territoriales y tiene la accesibilidad asegurada, por lo que es idónea para equipamientos estructurantes que complementen el desarrollo de Playa de La Aldea. Contigua a la única pieza turística, en la entrada al valle y ocupada por suelos agrícolas, agrícolas en abandono (aptos para equipamientos singulares) y laderas de aptitud agraria moderada y alto o moderado valor natural, La Aldea ganaría 700 camas, pasando de las 1.200 hoy admitidas a 1.900. Sin embargo, la densidad bruta bajaría a 6 por hectárea, un 33% menos.

La zona turística del Sur, la mayor, se recorta al anularse el área libre con equipamiento de Junta de los Caminos, en los altos de Puerto Rico (Mogán), al invadir una Zona de Especial Conservación (ZEC), entre otros motivos. En contraprestación, en el entorno de piezas turísticas consolidadas o en consolidación hay otros suelos con mejores aptitudes territoriales para ello, como son Llanos del Berriel, Cañón del Águila, barranco de Los Palmitos, Cañada del Burro, Morro del Guincho, barranco de Taurito o Puerto de Mogán, que permiten nuevos espacios libres y equipamientos estructurantes al servicio del tejido turístico.