Vía libre para desenterrar a Tadeo

15/08/2018

El Cabildo ya ha recibido el permiso del Gobierno de Canarias para la actuación arqueológica en la obra de Juan Rejón-La Carretera en la que apareció el cráneo la semana pasada.

El Gobierno de Canarias ya ha trasladado al Cabildo la autorización necesaria para comenzar los trabajos arqueológicos en la obra de la calle Juan Rejón-La Carretera, tras el hallazgo de un cráneo que podría pertenecer a las tropas invasoras que capitaneaba Van der Does en 1599. Ahora, el equipo que coordina José de León solo necesita una autorización del Ayuntamiento para excavar y desenterrar los restos de Tadeo, nombre con el que los obreros bautizaron al protagonista del curioso descubrimiento arqueológico.

Tras resolver la pertinente burocracia, De León explicó a este diario que espera estar trabajando ya en la zona a principios de la próxima semana. Además de solicitar el pertinente permiso al gobierno municipal, también ha requerido el asesoramiento de un técnico municipal. Se trata de conocer perfectamente la zona donde se va a producir la excavación. «Necesitamos el apoyo de un técnico que, por ejemplo, nos pueda advertir de canalizaciones o cualquier tipo de obstáculo con el que nos podamos encontrar», indicó.

Una vez se confirmen todas las autorizaciones se pondrán en marcha unos trabajos que esperan arrojar más claridad sobre el descubrimiento. «Se trata de excavar hasta la zona en donde se encuentra el cráneo. Una vez se haya llegado hasta allí hay que ver cómo se encuentra el resto del esqueleto. Si mantiene su posición original, que no lo creo, o se ha desplazado. Y si se encuentran más cuerpos enterrados en esa zona», comentó el responsable de la actuación arqueológica en la zona.

Posteriormente se dictaminará si finalmente, como se sospecha, los restos encontrados son los de un soldado holandés. «Lo más probable que sí, teniendo en cuenta el hallazgo ya en su momento de dos en la calle Rosarito hace unos años. Aunque la cerámica que se ha encontrado en la zona nos muestra que en la zona había una importante actividad, un destacamento relevante en aquellos tiempos. La Isleta estaba deshabitada pero el tipo de material que se encuentra es normal dado que alrededor de la ermita había una fonda y mucha actividad», significó.

Por otro lado, cuando concluyan los trabajos y se confirme la procedencia de los restos encontrados también se podrá elaborar un protocolo de actuación para tener en cuenta en próximas obras como las que está realizando en estos momentos Red Eléctrica en la zona. Para actuar de una forma más conservadora ante la posibilidad de que se encuentren más restos en las proximidades.

De incógnito. La actividad comercial en el entorno de Juan Rejón-La Carretera no se ha detenido a pesar de la obras y el descubrimiento arqueológico por parte de los trabajadores de la obra de Red Eléctrica. Es más, el cráneo de Tadeo apenas ha generado conversación entre vecinos y compradores.

Eso atestigua José Moreno Contreras, termómetro de las conversaciones de los clientes del Bar Café Albareda, en el número 13 de la calle. «Aquí apenas se ha hablado del tema. Se comentó un poco el primer día, la semana pasada, cuando salió en el periódico. Pero poco más. Tampoco las obras han detenido la actividad en el bar, más allá de que el mes de agosto siempre es más flojo para trabajar», indicó.

Algo parecido indica José Caride. Este despachaba ayer fruta con absoluta tranquilidad en La Finca, casi en las mismas narices del cráneo de Tadeo. Él ni muestra especial interés ni se ve especialmente afectado por la interrupción de la normalidad en la calle. «Sí, algo hemos escuchado de lo del esqueleto que apareció. Que lo claven en un palo y lo expongan en el Castillo de La Luz», comentaba entre bromas.

La aparatosa obra que ha tomado un carril de la carretera e invade la acera junto a su comercio no parece molestar mucho su actividad. «No hemos sufrido mucho por la obra. Al final somos un negocio que cuenta con una clientela fija y mucha gente del barrio, así que no nos ha afectado para nada», señala.

Esta es una tónica en todos los comercios de calle consultados por CANARIAS7. «Fueron muy rápidos cuando vinieron a ver el hallazgo del cráneo. En un rato resolvieron y apenas interfirieron en la vida normal de los negocios», exponía una propietaria que prefería mantenerse en el anonimato en la zona.

Además la actividad en la zona era la normal en una mañana de agosto. La próxima semana puede cambiar el ritmo, cuando los operarios del dispositivo arqueológico que se va a sumergir en la tumba de Tadeo se pongan manos a la obra para desenterrar y conocer algo más el curioso hallazgo que animó la obra que Red Eléctrica estaba realizando en el entorno del Castillo de La Luz. Una puerta a la historia de la ciudad.