Tres años de vida en un abandono total

18/03/2018

La Audiencia Provincial de Las Palmas juzga desde este lunes a una pareja de Artenara que presuntamente dejó morir de hambre y cuidados médicos mínimos a su propio hijo de tres años de edad. Los acusados se enfrentan a una pena de 16 años de prisión por ser los coautores de homicidio con la agravante de parentesco.

La Sección Sexta será la encargada de juzgar a Isidro Yeray S. R. y Yurena S. A., una pareja que ha sido acusada de haber dejado morir a su hijo de tres años al que no alimentaron ni atendieron debidamente desde su nacimiento, según el escrito de acusación del Ministerio Fiscal.

Los encausados, ambos mayores de edad, residían en el pueblo de Artenara y convivían con sus dos hijos menores, uno de ellos la víctima. Según el relato de los hechos del fiscal César José Casorrán, ambos eran «plenamente conscientes» de que la vida e integridad de su hijo dependía exclusivamente de su atención y, sin embargo, desde su nacimiento hasta el día de su fallecimiento «desatendieron de forma deliberada, consciente y reiterada los más elementales cuidados a los que se encontraban obligados», según la acusación.

La asistencia médica del menor durante los tres años y cinco meses que vivió fue «absolutamente inexistente» y su alimentación fue deficitaria hasta el punto de que mantuvo un estado continuado de desnutrición, deshidratación y extrema falta de higiene. A estos hechos se les unía que el menor sufría unas patologías congénitas consistentes en bronconeumonía aguda y labio leporino, que fueron agravándose con el paso del tiempo derivando en un deterioro físico, que «tras terribles padecimientos sufridos por éste a lo largo de su existencia, provocó finalmente su muerte el 2 de febrero de 2013», relata el fiscal.

En su acusación, César José Casorrán determina que los padres acusados «nunca» sometieron al menor a los más básicos controles y revisiones médicas exigibles sin que les proporcionaran la vacunación necesaria. Además, considera que negaron al bebé «la asistencia pediátrica mínima y una alimentación e higiene adecuadas», un «quebranto irremediable de su salud» que provocó como consecuencia de todo ello el fallecimiento del menor durante su traslado desde el centro de salud de Artenara hasta el de Tejeda, donde ingresó ya cadáver.

c7