Los separadores del carril bici de Paseo de Chil, un «peligro»

21/03/2019

El portal Canarias en moto critica la elección de bloques de hormigón para segregar el tráfico rodado porque son «lesivos» desde una velocidad de 30 km/h y pueden «seccionar un miembro».

La elección de elementos de hormigón para separar el tráfico rodado de Paseo de Chil del carril bici que el Ayuntamiento implanta en esta zona de la capital -que se incluye en la nueva red ciclista de Las Palmas de Gran Canaria- resulta un «peligro para bicis, motos y peatones». Así al menos lo considera Fernando Jiménez, del portal especializado en motos Canariasenmoto.com, que recuerda que «esa vía está limitada a 40 km/h, pero desde 30 km/h cualquier elemento de hormigón es lesivo» hasta el punto de que «puede cortar un brazo». «Todos esos elementos, a partir de 30 km/h, pueden seccionar un miembro de cualquier persona que se caiga», alerta.

Además, califica de «absurdo que en pleno siglo XXI se tengan que poner bloques de hormigón para segregar el tráfico rodado de las bicis». Apunta también que «prácticamente en ningún sitio se utilizan» y recuerda que en la propia capital grancanaria, «en el año 2011» cuando «se empezó con los carriles bici en la Base Naval, ya se pusieron unos bloques de hormigón y se denunció al Ayuntamiento», aunque en aquella ocasión esos elementos «iban separados por unos bloques sintéticos, con lo que tenían menos peligro que los que han puesto ahora».

El representante del portal especializado en motos califica de «ridículo» que desde la Corporación local se haya optado por esta medida «habiendo otros sistemas alternativos».

Jiménez, dice no entender la medida pues «ya se hizo una denuncia con lo que pasó en Primero de Mayo», donde pusieron «unos bolardos sintéticos» que sin embargo «no están bien colocados porque deben llevar una base flexible que permita cierto grado de inclinación».

«No se entiende que el Ayuntamiento vuelva otra vez a lo mismo», dice el representante del portal Canariasen moto.com sobre la elección de elementos de hormigón para segregar el tráfico rodado del carril bici.

«La mejor solución, como se hace en todas las ciudades, es poner cámaras y para el que incumpla la normativa tienes la denuncia», dice. Asegura que «debemos concienciarnos» y recuerda que «en países del norte de Europa como Holanda, donde todo el mundo va en bicicleta, no hay carriles». Jiménez indica que «el mejor carril bicicleta es el que no existe, cuando todos nos respetamos en el tráfico rodado, porque la bicicleta es otro vehículos más».

Añade que hacen esta denuncia pensando en la seguridad «tanto de los ciclistas como de los motoristas que van por el otro lado», pues «cualquier despiste, frenada o mancha de aceite» que obligue a frenar puede suponer una caída en la que, «como te vayas contra ese bloque de hormigón, te vas a seccionar un brazo o partir una pierna sin necesidad». Por eso aboga por bolardos flexibles «como los de Fernando Guanarteme, a la altura del número 18».