Le arrebatan a su marido y la dejan en situación de total desamparo

08/08/2018

Una marroquí residente en la isla denuncia que los hijos de su esposo enfermo de alzhéimer se lo han llevado a Mauritania y simularon un divorcio sin decirle nada, dejándola sin cobertura legal

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Esta es la historia de Mariam Zerouali, una ciudadana marroquí residente en Las Palmas de Gran Canaria que está viviendo un auténtico calvario después de que su marido, un empresario mauritano, cayese enfermo de alzhéimer. Tras el diagnóstico, esta mujer ha visto como su vida ha dado un giro tremendo hasta verse ahora mismo en una situación de total y absoluto desamparo: «Los hijos de mi marido se lo han llevado a Mauritania con la aprobación del Juzgado de Primera Instancia número 15 de Las Palmas de Gran Canaria. El mismo ha permitido que mi marido enfermo, residente en la isla y con una declaración de incapacidad pendiente, sea trasladado de país sin garantías jurídicas y poniendo en grave riesgo su salud», denuncia esta mujer.

Los hechos se remontan a unos años atrás, cuando al marido de Mariam le diagnostican alzhéimer: «Durante los primeros estadíos de la enfermedad, le costeamos un tratamiento en París que dejó de recibir desde el momento en que sus hijos decidieron, de forma unilateral, y aprovechando la nula voluntad de su padre, dejar de permitir que su padre recibiese ese tratamiento que podía mejorar su calidad de vida», cuenta la mujer. Fue en ese momento cuando se decidió a presentar una demanda para que su marido fuese declarado incapaz y así obtener una tutela personal sobre él para poder garantizarle los cuidados que necesitaba.

Ella sostiene de forma enérgica que, «en ningún momento» quiso obtener «poder sobre el patrimonio de mi marido», ni mucho menos. «Nunca he necesitado ni querido su dinero, solo pretendo estar a su lado», detalla. Por ello y con el fin de poder garantizar lo más rápido posible los cuidados que Limam necesitaba, solicitó a los hijos de su marido que se hiciesen cargo de su patrimonio sólo a cambio de que costeasen la manutención de su padre. Y así fue, relata, con la salvedad de que los hijos de éste, de forma unilateral, consideraron que «con pequeñas limosnas», sería suficiente para garantizar la calidad de vida de su padre.

En ese momento, los hijos del varón trataron de llevárselo a Mauritania, algo que no consiguieron puesto que la juez no permitió que saliera de España «debido a su delicado estado de salud», relata su esposa. Los hijos recurrieron esta decisión y el 13 de abril de este año, aportaron al juzgado un documento de dos páginas que decía que un juez de Nuakchott (capital de Mauritania) decretó que la tutela legal de su padre la ejercería el hijo mayor a efectos de cuidarle médicamente. «Se trata de un documento con fecha del 16 de febrero de 2017 sobre un acto ilegal ejercido sobre una actitud machista e interesada en el que se deja fuera de él tanto a mi marido como a mí», sostiene la afectada, que incide en que ese documento «se había falsificado» para cerrar el procedimiento de incapacidad en España.

La víctima de este presunto atropello envió a un abogado mauritano a ese juzgado para comprobar la veracidad del mismo y los funcionarios, según ella, dijeron no tener «constancia de que tal documento existiera» y menos sin contar con la esposa. Además, los hijos presentaron «un contrato laboral con mi firma falseada como que estaba trabajando en Marruecos», dice.

Con estas supuestas pruebas, los hijos del varón enfermo consiguieron que la jueza en Las Palmas levantase la medida cautelar para llevárselo a Mauritania, dejando sin efecto el procedimiento judicial que seguía en curso y quedando su esposa en una situación de total desamparo. Finalmente, la jueza levantó la medida cautelar el 13 de julio, lo que aprovecharon los hijos de su marido para llevárselo a Mauritania sin decirle nada a ella: «Sus hijos vinieron a casa a recoger a su padre para salir a dar un paseo y no regresaron porque lo embarcaron en un avión privado rumbo a Mauritania», cuenta Mariam, que no tuvo más noticias de su marido hasta que, al día siguiente, vio en la prensa mauritana una foto de su marido donde se daba cuenta de su regreso. Incluso, cuenta, «hablaban de mí como su exmujer, ya que, presuntamente, los hijos articularon un divorcio exprés sin contar ni con su padre ni con su propia esposa.

Ahora busca que la justicia española le permita «volver a ver a mi marido y que se revierta esta situación que atenta sobre mis derechos como mujer y esposa de alguien a quien han arrancado de mi vida».

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