Las plazas de abasto garantizan el sancocho

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07/04/2020

Los cuatro mercados municipales de la capital grancanaria abren este jueves para garantizar que su clientela adquiera, de manera presencial o por teléfono, todo lo necesario para elaborar el tradicional sancocho de un Viernes Santo atípico.

La tradicional imagen de toda la familia reunida en torno al sancocho que se registra cada Viernes Santo en la inmensa mayoría de los hogares canarios no se podrá repetir este año. El confinamiento al que la actual crisis sanitaria provocada por el Covid-19 ha obligado para tratar de impedir la propagación del virus hace imposible este tipo de encuentros. Lo que no va a impedir en ningún caso la pandemia es que en cada hogar se disfrute del plato más típico de la Semana Santa en las islas.

Si el pescado salado -normalmente el cherne- es el protagonista principal de esta elaboración, no le van a la zaga las papas, batata, gofio y los elementos necesarios para elaborar los variados mojos que lo acompañan. Artículos todos ellos que se encuentran sin salir de los cuatro mercados de abasto con que cuenta Las Palmas de Gran Canaria: Puerto, Vegueta, Altavista y Central. Unos espacios que estos días redoblan esfuerzos para responder a las necesidades de una clientela a la que han empezado a atender a domicilio para garantizar su seguridad, ya que en muchos casos se trata de personas de avanzada edad.

También pesando en las exigencias de sus usuarios, las plazas de abasto abrirán al público este Jueves Santo, garantizando así el suministro de sus productos frescos y las compras de última hora, y el sábado. «Estamos más presentes que nunca», explica Vanessa Santana, gerente del Mercado del Puerto, un espacio que al igual que los otros tres enclaves municipales ha optado por el servicio de atención a domicilio. «Somos poquitos pero va funcionando muy bien, porque la gente lo que hace mucho es llamar por teléfono, encargar el producto que quiere y pasar a buscarlos», aunque también «hacemos envíos a domicilio».

Apunta en su caso que «el mercado ha seguido con la misma afluencia de gente», pero a pesar de eso se sumaron a la posibilidad de atender pedidos telefónicos para llegar a todo el mundo.

Recuerda que aunque esta va a ser una Semana Santa atípica, «la gente sigue comprando y nosotros vamos a seguir abiertos el jueves, como muchos de los mercados porque tenemos que atender el público. Seguimos atendiendo al público que nos necesita ahora».

De la misma opinión es Santiago Bolaños, gerente del Mercado de Vegueta, un espacio que ha ido perfeccionando el sistema de atención a domicilio que puso en marcha con motivo de la caída de que experimentó la actividad debido al confinamiento de la población. «Al principio cometimos algunos errores de logística, pero vamos mucho mejor. Hemos buscado a un transportista profesional y estamos en el buen camino», asegura.

Además, explica que «el Jueves Santo y el sábado vamos a estar aquí y estamos intentando atender los pedidos en un plazo de 24 horas» incluso esos días.

Dice que intentan, dentro de las circunstancias excepcionales que se viven, «trabajar con la mayor normalidad posible».

En el Mercado de Altavista, un espacio que cumple este año medio siglo de historia, también se suman a la apertura en Jueves Santo y sábado para dar respuesta a su clientela. «Aquí estamos para servir», expone Antonio Gómez, responsable de la gerencia.

Señala que como han hecho las otras plazas municipales han optado por ofertar un servicio de reparto a domicilio que parece que ha tenido buena acogida. «Los puestos se van a agrupando entre ellos y hacen un único reparto», comenta. Además, dice que «las redes sociales nuestras y del Ayuntamiento y el Cabildo han hecho un poco de promoción».

Dice que «al principio notamos una bajada en la afluencia, pero mucha gente mayor del barrio sigue viniendo». Por eso «abrimos el jueves» para que todo el mundo pueda elaborar su sancocho, «y también el sábado, aquí vamos a estar».

En el Mercado Central el servicio de compras a domicilio ya se venía ofertando a la clientela, pero «con el estado de alarma lo hemos fomentado más», afirma su gerente, Carmen González. Y es que explica que en los primeros días cayó la afluencia de público y «buscamos un plan b». Comenta que este jueves y sábado abren sus puertas y advierte que «en todo el pescado hay unos precios fantásticos».