Las casas rurales tiran si hay piscina

31/05/2020

Los calendarios de muchos alojamientos continúan cerrados, pero la previsión es muy positiva en el sector del turismo rural, donde ahora mismo las reservan rondas el 58% de cara al verano. Eso sí, el cliente busca alojamiento con alberca.

En la mayor superficie de venta de material deportivo de Gran Canaria no hay una piscina a la venta. Se agotaron durante la cuarentena. Las ventas online se dispararon, y no solo de levadura para hacer queques y de pesas y cintas de correr para mantener el tipo durante el encierro. Hacerse con una piscina desmontable, incluso hinchable y de las más básicas, es misión imposible, ya sea en el chino de la esquina, en cualquier gran superficie o en Amazon. Llega el verano, estamos en plena desescalada, se puede ya ir a la playa pero, aún así, la demanda de piscinas para poner en casa es altísima. A la par, parece que la ciudadanía tiene clarísimo que las vacaciones de este verano serán en el entorno más cercano. Mientras se reactiva la economía, los nuevos consumidores buscan alojamientos que cumplan con una serie de requisitos. Lo primero, la seguridad que da la cercanía a casa; lo segundo, que los empresarios turísticos ofrezcan una serie de comodidades que hagan las vacaciones más agradables.

En la desescalada hacia la nueva normalidad, los datos son halagüeños. Cuando los establecimientos hoteles empiezan a reabrir de forma tímida, las casas rurales están ocupando un espacio importante en el mercando, disparándose las reservas. Así, los alojamientos turísticos rurales en Canarias sitúan su ocupación para el mes de agosto en el 58,01%, por encima de la media nacional, situada en el 54,51%. Y eso que muchas casas rurales no han abierto aún su calendario de reservas.

Los datos destacan que con el inicio de la desescalada las reservas han dado un gran impulso de cara al periodo estival, según el portal Casasrurales.net. «Como era de esperar y después de la incertidumbre que ha golpeado al sector turístico nacional por la crisis del covid-19, el turismo rural se ha convertido en una de la opciones preferidas por los viajeros para pasar sus vacaciones en el mes de agosto».

Si bien es verdad que los calendarios de muchos alojamientos continúan cerrados, la previsión es muy positiva y el sector tiene «optimismo» con poder cerrar la campaña estival con unos buenos resultados, afirma Casasrurales.net.

Y los empresarios del sector, como Serafina Suárez, así lo esperan. «Ahora mismo está a tope todo lo que tiene piscina. Me están llamando continuamente preguntándome si mis alojamientos tiene piscina». Con un hotel rural en Tejeda, ahora mismo cerrado y a la espera de cómo evoluciona la situación generada por el covid-19, y varias casas rurales también en el municipio cumbrero, «ya no hay nada con piscina. Y lo demás, lo descartan», dice Suárez.

Con el Parador de Tejeda cerrado ahora, y aproximadamente hasta el mes de julio, y las piscinas municipales de Tejeda y Artenara a la expectativa de cómo afrontar la nueva temporada estival, «hay peticiones de reservas, pero siempre depende de dónde estén ubicadas las casas». Y es que la Cumbre tiene un clima extremo, así que en verano el cliente busca no pasar calor, lo cual se alivia con una piscina. Y aunque muchos propietarios de viviendas vacaciones rurales no lo quieran reconocer abiertamente, «no entra nada si no hay piscina, o descartan directamente», según a experiencia de Serafina Suárez. Mientras, el municipio se anuncia bajo la nueva marca Tejeda Free Covid-19 ante los futuros visitantes.