La alegría de volver a casa y el temor a lo que iban a encontrar

14/08/2019

Después de dos noches en el albergue habilitado en el polideportivo y centro para mayores de la Vega de San Mateo, los habitantes de Tejeda pudieron regresar en la mañana de ayer a sus casas y conocer su estado. Fue un momento de emoción.

ETIQUETAS:

jUAN pÉREZ bENÍTEZ / tejeda

Tras más de 30 horas de agonía, los habitantes desalojados en la madrugada del domingo por el fuego que amenazaba con arrasar el municipio de Tejeda ya conocen el estado en el que se encuentran sus casas y resto de propiedades. Ayer, cerca de las 8.30 horas, se daba luz verde para que las personas afectadas pudiesen regresar a sus hogares tras dos noches de sufrimiento e incertidumbre.

No han sido momentos fáciles para nadie. La larga espera por fin se acabó y los vecinos iban en sus coches deseosos de ver de nuevo el lugar que dejaron atrás, cuando los servicios de emergencia dieron la voz de alarma aquella espeluznante e inolvidable noche de domingo.

«Tenga ganas de llegar a Cruz de Tejeda para asomarme y ver cómo se encuentra todo después del incendio», comentaba Alfonso Miguel Sánchez, vecino del pequeño barrio de Lomo de los Santos. «No soy una persona que se asusta con facilidad, pero la noche en la que nos evacuaron pasé mucho miedo», admite. Ya cuando afrontó la carretera que le dejaba visionar el municipio de Tejeda, se quedó un poco más tranquilo. El asombro por la gran cantidad de hectáreas que se llevó el fuego le dejó bastante tocado, pero explica que «por lo menos ya está apagado. Lo de aquel día era increíble por todo el humo que se veía».

Alfonso fue uno de los que tuvo fortuna y su casa quedó intacta, pero su hermano, Pepe Sánchez, no corrió con la misma suerte. Vive a poca distancia de su pariente, pero Pepe tiene una finca alojada un poco más abajo, metida casi en el barranco, una zona llamada El Majuelo. Ayer volvía a sus tierras, con la leve esperanza de encontrarse algo en buen estado. «Aquí tenía, y espero seguir viendo ahora cuando entre, más de 30 colmenas de abejas, tierras para plantar, maquinaria e incluso un perrito que lamentablemente no pudimos rescatar cuando nos fuimos». Una vez iba avanzando en el extenso terreno, las cosas no parecían tener buena pinta. Tuberías calcinadas y un camino de cañas que antes no dejaban ver el horizonte, partidas en medio del sendero y quemadas muchas de ellas. Al final de la inspección solo pudo contar como indemnes poco más de 15 colmenas y una habitación con parte de la maquinaria y utensilios que tenían. El resto, todo arrasado por el fuego. Pepe y su mujer, Elena Navarro, quedaron impotentes después de ver todo aquello, pero a pesar de todo son positivos ya que «al menos no hubo que lamentar víctimas humanas».

Antonio Hernández es sin ninguna duda uno de los que peor lo pasó ayer. Aunque cuenta que «ya mi hijo y otras personas me habían dicho desde el lunes que lo mío ya lo había cogido el fuego». En la parte más profunda de El Majuelo se encontraba un conjunto de casas de este vecino, que para su desventura, quedaron carbonizadas por el fuego que se extendió desde el sábado en Artenara. Explica que las había adquirido hace 14 años tras otro incendio que hubo. Él y su familia no se quedarán sin hogar ya que «nosotros vivimos en Las Palmas», pero explica que esto «lo había reformado para hacerlo una casa rural, ahora ya no me queda nada aquí». «Me había costado mucho dinero y esfuerzo. Aquí no había carretera ni nada para llegar, todo lo había hecho yo», cuenta muy emocionado. «Yo ya sabía antes de venir que esto iba a estar así, pero cuando me lo encontré frente a mí, me vine abajo», lamenta. Además de las viviendas, parte del terreno donde él y uno de sus hijos plantan se vio afectado también por el fuego. Espera que se aprenda de esta y limpien todo el terreno alrededor para que no vuelva a pasar.

  • 1

    ¿Cree que se conocerá la causa del último incendio en Gran Canaria?


    No
    Ns / Nc
    Votar Ver Resultados