El informe del incendio de Valleseco, en manos de la Fiscalía

18/12/2019

El Cabildo de Gran Canaria entregó el informe técnico elaborado por su Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BIIF) en el que establece el punto de origen y la causa del incendio de Valleseco, el más importante de los cuatro que asolaron Gran Canaria el pasado verano. Prevé entregar esta semana el correspondiente a Artenara

La Brigada de Investigación de Fuegos Forestales (BIIF) del Cabildo Insular de Gran Canaria remitió a la Sección de Medio Ambiente de la Fiscalía Provincial de Las Palmas, un extenso informe acerca del origen y desarrollo del incendio forestal que se decretó el 17 de agosto en Valleseco y arrasó con más de 2.000 hectáreas de un incalculable valor ecológico. Este documento se alinea con la tesis propuesta por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, y determina que la causa del fuego fue el contacto del cableado de alta tensión con un pino de altas dimensiones en el barranco de la Virgen (Valleseco). Esta instalación eléctrica es propiedad de la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas y, por ende, también la responsabilidad de su correcto mantenimiento.

El informe que hicieron llegar ayer los investigadores del servicio de Medio Ambiente del Cabildo Insular consta de 800 folios divididos en cuatro tomos con un atestado final a modo de resumen. La BIIF detalla la situación en la que se encontraba el tendido de alta tensión de la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas antes del mes de agosto de este año –cuando se registró otro conato–, el entorno del mismo, las causas del fuego, el avance del mismo por siete municipios, los medios de extinción utilizados, y los daños naturales e infraestructuras afectadas por las llamas que tardaron casi 40 días en apagarse. Además, los especialistas de la Corporación insular acompañaron al dossier con un extenso reportaje fotográfico que ilustra una a una las conclusiones a las que llegaron tras meses de investigación y un vídeo que recorre –ayudado por un dron–, las zonas donde se inició el fuego y su tránsito por las medianías y cumbre de Gran Canaria.

Por otro lado, la BIIF prevé entregar esta semana a la Fiscalía su informe relativo al incendio de Artenara, el primero del verano y el segundo en importancia.

Diligencias.

Ahora que el Ministerio Fiscal ya tiene en su poder los informes de la BIIF y del Seprona, iniciará las oportunas diligencias preprocesales de investigación para ir solicitando la toma de declaración de aquellas personas que considere e ir depurando posibles responsabilidades entre los miembros de las dos últimas directivas de la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas encargadas del uso y mantenimiento de las líneas de alta tensión.

También el conato anterior.

El informe que hizo llegar a la Fiscalía Provincial la BIIF no solo analiza al detalle el fuego decretado en agosto en Valleseco. Los profesionales de esta unidad también llevaron a cabo un extenso dossier acerca del conato que se produjo el pasado 16 de mayo, cuando un incendio calcinó hectárea y media de una superficie reforestada con laurisilva que fue apagada con eficacia pero que, presuntamente, se originó en el mismo lugar y de la misma forma que el que arrasó con 2.000 hectáreas el mes de agosto pasado. Ambos casos están en la mesa del fiscal de Medio Ambiente.

La BIIF investiga el 100 % de los fuegos de Gran Canaria.

La Brigada de Investigación de Fuegos Forestales del Cabildo investiga el cien por cien de los fuegos forestales que se producen en la isla, tanto si llegan a incendios como si quedan en fase de conato –hasta una hectárea-, y resuelven la práctica totalidad con su método de evidencia física, lo que la sitúa a la cabeza del país junto a las de Madrid, Cataluña y Valencia.

El Cabildo de Gran Canaria es el único en contar con una Brigada de Investigación de Incendios Forestales y su trabajo comienza cuando pasa la fase peligrosa de los incendios, momento en el que arranca un trabajo que consiste en rebobinar la secuencia del fuego, ya que es como un ser vivo que nace, crece y muere. Para ello realizan un estudio topográfico del lugar, del modelo de incendio, el tipo de combustible vegetal y la climatología del día.

Con la ayuda de banderillas rojas y blancas, y leyendo el avance, la intensidad y gradientes de daño en piedras, ramas y el terreno, los agentes logran desandar el camino recorrido por los fuegos para alcanzar el lugar de inicio, descubrir el foco y el medio de ignición.

El informe del incendio de Valleseco, en manos de la Fiscalía

El escenario

Lo primero que hacen es acordonar la zona y trazar calles de 50 centímetros que estudian milimétricamente con lupas, detectores de gases, de temperaturas e incluso imanes, hasta dar con la causa. El trabajo para determinar una causa es laborioso, además de garantista, por lo que toma varios meses para determinar no solo el punto de inicio y la causa, sino la motivación y a ser posible el autor.

El Cabildo de Gran Canaria constituyó esta brigada como medida preventiva porque solo conociendo la causa puede tomar medidas para prevenirlas. Y es que la causa natural no ha sido acreditada nunca en Gran Canaria, ya que el cien por cien tiene detrás una causa humana, y de ellas la mayoría son por imprudencia y las menos las intencionadas.

Las imprudentes son por actos humanos en los que no se respetaron las medidas objetivas de seguridad, en la mayoría de las ocasiones por actividades de riesgo como el uso de maquinaria en temporada de riesgo de incendio forestal, aunque no únicamente, por lo que el Cabildo no cesará en su empeño de lograr que la sociedad tome conciencia de que algunas negligencias desembocan en fuegos que se pueden convertir en peligrosas amenazas para la población y el medio ambiente.