El ADN del pozo de Tenoya siembra esperanza

28/02/2018

La identificación de dos vecinos de Arucas entre los 14 varones cuyos restos óseos se han exhumado del pozo de Tenoya se hizo con un húmero y una muela elegidos al azar para comprobar si la conservación de los más de 500 huesos recuperados permite extraer y analizar su ADN. El resultado invita a pensar que todos podrán identificarse.

La identificación de Domingo Gómez Rodríguez y José Sosa Déniz como dos de los republicanos asesinados en la noche del 18 al 19 de marzo de 1937 al ser arrojados al pozo de Tenoya alimenta la esperanza de los familiares de los represaliados en la isla por el régimen franquista que todavía buscan los restos mortales de sus seres queridos. Confirma que el estado actual de conservación de los más de 500 huesos exhumados de allí es lo suficientemente bueno como para extraer el ADN y compararlo con el de sus familiares directos.

Así se desprende del hecho de que la identificación de esos dos vecinos de Las Chorreras (Arucas) se haya hecho con un húmero y una muela elegidos al azar entre los restos óseos recuperados del pozo, todos ellos en condiciones semejantes. La incógnita resuelta no es baladí; estos huesos llevaban 80 años sumergidos y han estado rodeados de barro y en contacto con metales, aguas residuales y otros muchos contaminantes.

Pero que el ADN de los huesos exhumados reúna la calidad precisa para su análisis no garantiza que se desvela la identidad de los otros 12 hombres asesinados en el pozo de Tenoya. Para ello es imprescindible el cotejo de tales muestras con las de familiares directos, preferentemente mujeres al basarse en ADN mitocondrial, y no las hay de todos los desaparecidos.

Por este motivo solo se identificó a 7 de los 24 cuerpos recuperados del pozo de Llano de Las Brujas, también en Arucas. solo de este municipio desaparecieron 67 hombres la larga noche del Día del Padre de 1937.

El Servicio de Genética Forense de la ULPGC decidirá mañana de qué pieza ósea extraerá el ADN a estudiar. Al estar todos los cuerpos desmembrados y ser inviable su reconstrucción debe elegir alguna que evite duplicidades o que deje alguno sin analizar. Húmeros, tibias y fémures tienen más opciones por ser los más largos y compactos.

Queda también por resolver de qué forma se dará sepultura a los restos. Un mausoleo común es la opción más viable.