Valsequillo

Un paraíso rural en Las Vegas

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21/09/2019

La Finca de Don Emilio abrió ayer sus puertas en Valsequillo, descubriendo un complejo de ensueño en plena naturaleza que cuenta con 10 alojamientos, Spa, piscina y sala de reuniones.

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Ya sea subiendo desde Valsequillo, yendo por la carretera de Lomo Magullo o bajando a través de San Mateo, la búsqueda para el que no conozca la zona puede ser algo complicada, pero la recompensa del tesoro hallado, en el interior del barrio valsequillero de Las Vegas, habrá valido la pena. Para encontrar La Finca de Don Emilio, posiblemente lo más sencillo sea tomar como punto de referencia La Culata II. Este maravilloso enclave, que abrió ayer sus puertas, se encuentra a poco más de un kilómetro del histórico restaurante. En medio de la nada, entre campo, arbustos y fincas ganaderas, emergerá un gran letrero que recoge en lo más alto el nombre de este complejo rural erigido por el empresario Benjamín Valido. Ahí comienza el sueño.

Se trata de un espacio gigantesco de unas 15 hectáreas que en la actualidad cuenta con 10 unidades alojativas. Casitas diferentes todas ellas y cada una con su encanto especial y único. Algunas con formación de dúplex , con un amplio balcón con unas vistas excepcionales a la montaña. Otras con chimenea, pero absolutamente todas perfectamente equipadas y decoradas con motivos de principios del siglo XX que se han mantenido en el tiempo dándole un toque más especial si cabe.

Además, sus instalaciones se completan, entre otros equipamientos, con una piscina al aire libre, sala de reuniones, un Spa con jacuzzi, baño turco, sauna e hidromasaje en el punto más alto del complejo, donde, gracias a sus inmensos ventanales, hay unas vistas privilegiadas.

Este espacio es ideal para los amantes de la naturaleza que buscan desconectar de la rutina diaria y disfrutar de un ambiente lleno de paz y tranquilidad. Además, el inmenso terreno con el que cuenta la Finca de Don Emilio se ha aprovechado para habilitar senderos propios dentro del complejo e incluso caminatas por rutas tan conocidas como la subida hacia La Caldera de Los Marteles, la Ruta del Tajinaste Azul o la Ruta del Barranco de los Cernícalos.

Paredes con historia.

Esta propiedad, adquirida por Benjamín Valido en 2017, perteneció a Emilio Suárez Fiol, decano del Cuerpo General de La Armada y con una estrecha vinculación al mundo naval. Esta personalidad le compró la finca al marqués del Buen Suceso en los años 40 y dio trabajo a muchas familias de Valsequillo, estableciéndose como el centro neurálgico y punto clave de la agricultura en el municipio del centro de la isla. Toda una institución en el pueblo, donde los mayores le recuerdan con admiración como un hombre de negocios respetable y de gran carácter.

Y ahora, Benjamín Valido, con la ayuda de su hijo Rubén Valido, ha convertido este lugar en un paraíso para los amantes del turismo rural y la naturaleza, dotando el enclave de unas instalaciones encantadoras, al tiempo que se respetan sus rasgos mas característicos e históricos. Tanto es así que la finca continúa vinculada a la explotación agrícola y ganadera, además de ostentar la categoría de casa rural para uso y disfrute de los usuarios. Riachuelos, un magnífico drago, pequeñas fuentes y cascadas y otros componentes decorativos convierten este lugar en un resort idílico para el descanso, la paz y la tranquilidad.