La cosecha de aceituna, un éxito con la nueva almazara insular

29/10/2018

Se cumple con la previsión de superar las 100 toneladas, y a pesar de que influyó el ataque de la mosca en el rendimiento, «la calidad es buena», según el técnico agrícola Jacob Negrín.

Por favor camarero, ¡una de aceitunas majoreras! Pues sí, ya que aunque suene raro, Fuerteventura es mucho más que sol y playa. Cuenta con una buena materia prima en lo que a cocina se refiere, y no sólo por sus platos más típicos, como es el queso majorero, la carne de cabra, el gofio o el mojo picón, sino también por sus aceitunas.

Y, según el técnico agrícola de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Pesca del Cabildo Insular, Jacob Negrín, «este año la recogida de la aceituna ha sido todo un éxito, en parte gracias a la nueva almazara de la corporación insular (ubicada en la granja experimental de Pozo Negro), que duplica la capacidad de la anterior. Lo que se preveía para este año, se ha cumplido, alcanzando entre 120.000 y 125.000 toneladas aproximadamente».

Eso sí, no fue tan fácil, pues influyó el ataque de la mosca, dando unos rendimientos más bajos. «No habíamos visto un año tan virulento como éste, pero es una plaga con la que tenemos que contar». Y la manera de paliarlo «es ir aprendiendo sobre sus movimientos y sus estrategias de control».

«Hubo fincas que, por un poco de descuido, el ataque fue tan fuerte que se perdió el 100% de la producción, pero también gracias a los mecanismos de trabajo y de control de la gente salvaron la aceituna».

Climatológicamente hablando, «septiembre y octubre fueron unos meses un poco más calurosos y eso ayudó a que subiese el rendimiento, pero también contribuyó a que la mosca se proliferara con más fuerza». Sin embargo, a pesar de ello, «el resultado final de la cosecha es de una calidad excelente», comenta Negrín.

Conocer la industria. «Merece la pena conocer la industria alimentaria, saber cómo funcionan las instalaciones del Cabildo y ver cómo trabaja una industria del aceite de oliva virgen, ya que es algo novedoso, que muchos majoreros aún no conocen».

Jacob ofrece que los colegios e institutos de la isla visiten estas instalaciones, ya que es cultura, sobre todo, para los más jóvenes. «Le enseñamos alimentación, aprenden las características de un buen aceite, tanto de sus atributos como de sus caracteres organolépticos, o sus propiedades medicinales».

De las cinco variedades de aceituna, la más abundante ha sido «la picual, junto con hojiblanca, una pequeña parte de arbequina y la verdial del país», siendo el oeste de la isla donde mayor volumen de aceituna se recogió, sobre todo la zona del municipio de Pájara.

Respecto al precio, «se ha mantenido». El aceite de oliva, que se consume poco a nivel mundial, tiene un coste añadido y un valor medio- alto y no todo el mundo está a su alcance. Por ello, su venta cuesta al principio, pero cuando la gente conoce el producto, conoce la calidad de una buena alimentación.