Hoteles al servicio de la crisis sanitaria

27/03/2020

Tres establecimientos turísticos de la isla de Fuerteventura se encuentran ya al servicio de las necesidades que pudieran surgir en el marco de la crisis sanitaria que atraviesa el país.

Tres establecimientos turísticos de la isla de Fuerteventura se encuentran ya al servicio de las necesidades que pudieran surgir en el marco de la crisis sanitaria que atraviesa el país. Una semana después de que el Gobierno de España decretara el cierre de todos los hoteles y complejos de alojamiento turístico del país, una orden del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, publicada durante la jornada de ayer en el Boletín Oficial del Estado (BOE), declaraba «servicios esenciales a determinados alojamientos turísticos» de España. En el caso de la isla de Fuerteventura, son tres los seleccionados para el mencionado cometido: el hotel Tamasite, en plena calle León y Castillo de Puerto del Rosario; el Casthotel Fuertesol Bungalows, en la localidad turística de El Castillo (Antigua); y, por último, los Apartamentos Caleta Dorada, también en El Castillo.

En el Casthotel Fuertesol Bungalows, uno de los tres hoteles declarados servicios esenciales en Fuerteventura, la última semana y media no ha sido nada fácil. La declaración del estado de alarma, como en otros muchos establecimientos hoteleros de Canarias, obligó al personal a emplearse a fondo para que los turistas a los que daban alojamiento, muchos de ellos clientes que pasan largas temporadas en el complejo cada año, pudieran regresar a sus países lo antes posible. Unos lo han conseguido y otros de momento no. «Hemos tenido clientes que se han gastado una fortuna, llegando a pagar hasta tres pasajes de avión, y que no se han podido marchar porque a última hora les cancelaban los vuelos», explicó ayer José Parrilla, director de este complejo turístico de El Castillo.

De hecho, de los 110 apartamentos del Casthotel Fuertesol Bungalows, todavía quedan 19 que están ocupados por clientes de larga temporada, esos que vienen tres o cuatro meses al año y que, en pleno descanso en la isla, se vieron sorprendidos por esta crisis sanitaria de dimensiones aún insospechadas. Muchos de los que no se han podido marchar tendrán que quedarse, algo que les está permitido siempre y cuando realicen la cuarentena en las mismas condiciones que el resto de la población, es decir, sin salir de sus apartamentos salvo para cubrir necesidades básicas como ir al supermercado o a la farmacia.

Por su parte, Roberto Pardo, director de Apartamentos Caleta Dorada, explicó que el pasado martes se marcharon «los dos últimos clientes» que tenían alojados con destino a sus lugares de origen. Y ayer se mantenía a la espera de recibir «instrucciones precisas» por parte de su empresa para ver «cómo se articula», en coordinación con las autoridades competentes en la materia, la declaración como servicio esencial del complejo, que cuenta con unos 155 apartamentos, «todos equipados con cocina, salón y dormitorio, permitiendo a los huéspedes por tanto que se preparen su comida», explicó el director de Caleta Dorada.

Con respecto a la declaración del complejo como servicio esencial durante el estado de alarma, Pardo explicó que ya han recibido «llamadas de gente interesada, concretamente de personal sanitario, que quieren venir aquí por razones familiares y para evitar el contagio de sus parientes mayores y de familiares en general». Y es que la declaración de hoteles como servicios esenciales tiene como objetivo dar alojamiento a trabajadores de sectores estratégicos durante el estado de alarma, por ejemplo a los sanitarios, entre otros muchos, tal y como se refleja en la orden publicada ayer en el BOE.