La mayoría de los doce menores y sus madres declaran en la primera jornada del juicio del caso Batucada

El presunto pederasta lo niega todo y se muestra “frío y analítico”

28/09/2017

Todas y cada una de las supuestas agresiones sexuales cometidas entre 2013 y 2014 contra doce menores las negó ayer Eduardo Paz, para el que Fiscalía y acusación particular piden 77 años de cárcel. El director de la batucada Besay y expresidente de los comerciantes capitalinos se mostró «frío y analítico» durante la primera jornada de los tres días de juicio.

No ha pasado «absolutamente nada» entre los menores y Eduardo Paz, acusado de agredir sexualmente a doce menores de trece años entre 2013 y 2014. El director de la batucada Besay y exgerente de los Comerciantes de León y Castillo (Coleyca) negó ayer todos los delitos por los que la Fiscalía y la acusación particular solicita 77 años de prisión.

El supuesto pederasta se exculpó en la primera jornada de los tres días de juicio alegando que no había agredido sexualmente a ninguno de los niños, «que no había tenido ningún trato con ellos y que no había pasado absolutamente nada», resumió Cathaysa Reyes, abogada de la acusación particular que representa a los doce menores. La letrada añadió que Eduardo Paz se mostró en todo momento «frío y analítico, sin mostrar ningún tipo de emoción y alegando lo que él estima conveniente».

La letrada del bufete Legalius describió la primera jornada de la vista oral que celebra la Sección Segunda de la Audiencia Provincial como «de normalidad», salvo «algún momento de tensión» porque se trata de delitos «bastantes desagradables a la hora de reproducirlos los menores». Reyes también detalló que las víctimas habían declarado «tranquilas».

El juicio continúa hoy con la toma de declaraciones al resto de víctimas de un caso que, además del relato de los menores e informes forenses, cuenta con «abundante material pornográfico».

A Pedro no le permitieron entrar en el Juzgado

Pedro Alvarez Ojeda no pudo ayer apoyar a sus dos únicos hijos y a su mujer, víctimas y testigo respectivamente, durante el juicio porque le prohibieron la entrada, no a la sala, sino al edificio de los Juzgados pese a que se desplazó directamente de Gran Canaria donde ahora trabaja. «Me hubiera gustado estar con ellos».

Para este padre, los tres años no han pasado en balde para los pequeños que ya se han recuperado parcialmente, «pero ahora vuelven a recordar en el juicio». Como el resto de familias, espera de la Justicia «que le haga pagar por lo que ha hecho, aunque no creo que los 77 años de prisión los cumpla todos. Pero, cuando salga, lo estoy esperando porque tengo una espina en el corazón».

Los pequeños y la esposa de Pedro fueron los primeros que accedieron, en un vehículo camuflado, en los Juzgados a través del garaje. Otros tres niños con su madre lo hicieron en el mismo vehículo quince minutos más tarde. Todos, menores y madres, esperaron su turno en la comisaría de la Policía Nacional.